Entradas

El dinero y la realidad dorada

El dinero y la realidad dorada

El dinero es un gran servidor pero un mal amo
(Francis Bacon)

Texto: Toncho Dinev y Gunter Friedrich, Bulgaria, Imagen: Pixabay CC0

Todos saben de la gran importancia del dinero para el funcionamiento de nuestra sociedad. Desempeña un papel importante y a menudo decisivo en la elección de la educación, la profesión, incluso (en algunas tradiciones) en la elección de un cónyuge, en nuestra decisión de tener hijos, etc. etc. En general, se puede decir que gran parte de la vida gira en torno al dinero.

¿Pero qué representa?

Podemos ver el dinero como una forma de energía que pertenece a este orden natural. Sirve como intermediario para el intercambio de bienes y servicios. Las personas necesitan diferentes bienes y servicios y tienen que hacer uso de diferentes recursos materiales. Al comienzo de nuestra cultura, en la civilización griega, el filósofo Aristóteles afirmó que se necesita dinero para tener una vida buena y moderada. Sócrates señaló un aspecto adicional de nuestra existencia al decir: Hay un sol escondido en cada ser humano, y es nuestra tarea hacer que brille.

¿No es posible combinar estos dos aspectos? ¿No podemos luchar por un sentido más profundo en la vida y usar el dinero para ayudarnos con sus aspectos materiales? 

En nuestro tiempo vivimos en sistemas económicos donde las personas pueden acumular mucho dinero que ni siquiera pueden gastar durante toda su vida. Les da poder, un mejor nivel de vida y cierta seguridad en la consecución de sus objetivos. Muchas personas heredan una riqueza tremenda; otros lo adquieren en sus vidas. Algunos, por otro lado, no tienen suficiente dinero para satisfacer sus necesidades básicas. El miedo a perder dinero convierte a muchos de sus amos en sus sirvientes.

La vida en la tierra se caracteriza por la inconsistencia y lo perecedero. El deseo de acumular medios desechables resulta ser una de las ilusiones de la materia. Nuestra vida puede considerarse como una serie de momentos en la expresión del flujo constante de la vida en un universo sin fin.

El dinero tuvo su origen en el valor del oro y la plata. El oro fue utilizado como medio de intercambio favorito. Este metal precioso estaba asociado con el sol. Enormes procesos cósmicos lo llevaron a la tierra, como todos los demás elementos.

Siempre hay algo que falta.

El dinero es parte de nuestra existencia en la tierra. Pero en esta existencia siempre falta algo, experimentamos una escasez constante en muchos aspectos. Seguimos leyendo sobre la escasez de energía. La verdadera energía que necesitamos es amor. Hay una constante escasez de amor.

Las tradiciones espirituales afirman que el ser humano vino a esta tierra y tomó una forma material para hacer experiencias. En el curso de la materialización perdió su acceso a la abundancia de energía y amor en el mundo espiritual.

Ahora el miedo y la avaricia han vencido a muchos de nosotros. ¿Quién quiere vivir en la necesidad y la pobreza? Hay nobleza en nosotros. Queremos darnos cuenta. ¿Pero cómo? Entonces tratamos de acumular dinero.

Pero es el oro equivocado. Los alquimistas hablaron del oro del alma. El dinero se convierte en una falsa ilusión si permitimos que vaya más allá de su lugar. Podemos buscar el oro que realmente necesitamos. Está escondido en nosotros mismos.

Dinero en proceso de transformación.

En un camino espiritual podemos darnos cuenta de que existimos y trabajamos en dos mundos: el material y el espiritual. Esto significa que tenemos que lidiar con las fuerzas y sustancias materiales y espirituales. El camino humano es un camino de transformación constante. Por lo tanto, podemos darle una dirección hacia el mundo espiritual. Entonces no solo estamos cambiando nuestra propia conciencia sino también nuestra forma de vivir juntos. Hay una conexión profunda entre todos nosotros. Sentir esto y actuar en consecuencia significa amor.

El dinero tiene su importancia como sustancia para el intercambio. Sin embargo, nuestra verdadera sustancia para el intercambio es el amor. Estamos llamados a aplicarlo para una transformación sostenida. El amor nos permite crear la realidad dorada que ya está presente en nosotros como la chispa espiritual de nuestro ser más íntimo, como el sol escondido en nosotros. Y el dinero puede ser nuestro servidor, siempre y cuando lo necesitemos.

Fuente: https://www.logon.media/es

El poder del dinero sobre el hombre

El poder del dinero sobre el hombre

En la economía contemporánea, el poder de las naciones está determinado por el dominio que tienen de sus monedas

Texto: Kotcho Jacob, País: Gabón, Imagen: Pixabay CCO

Todos los valores son cuantificados en términos monetarios y todas las guerras a través del mundo, sin excepciones, son suscitadas y mantenidas por la búsqueda del dinero y del poder que procura. Incluso el ser humano en las sociedades, está considerado como un factor económico, una fuente que representa un valor monetario que es función de su fuerza de producción, del costo de su formación, de su presupuesto familiar, de su capacidad bancaria, etc. En suma, la jerarquía de los valores en el mundo actual coloca al dinero en la cima de la pirámide.
Por otra parte, la voluntad de poder del ser humano, así como el deseo de dominación que lo caracteriza en su estado natural, encuentran en la posesión del dinero, un medio de afirmación seguro. No es raro encontrar en nuestros días, con la coyuntura económica y social difícil que caracteriza al mundo actual, personas de todas las edades que llaman a las puertas de los movimientos esotéricos con la ambición de encontrar en ellos, cualquiera que sea el precio a pagar, dinero o riquezas materiales. Las cuestiones que desearíamos abordar aquí son las siguientes: ¿Por qué el dinero tiene un poder tan grande sobre los seres humanos? ¿Es posible liberarse de la influencia del dinero y cómo?

¿Qué es el dinero y de dónde viene?

La palabra dinero viene del griego «argos» que significa “blanco”, brillante. «Argos» viene de una palabra sanscrita que significa inmaculado. Así pues, el dinero es originalmente el metal blanco, brillante, que se utiliza para fabricar monedas, vajillas, joyas, en resumen, objetos preciosos.

En nuestros días, la moneda reviste varias formas que van desde lo material a lo inmaterial. Las monedas son fabricadas con cobre y plata; mientras que los billetes de banco son hechos a base de papel de algodón o de lino y defoliados al mercurio. Con la desmaterialización unida a la era de Acuario, se asiste igualmente al desarrollo de valores transaccionales inmateriales a través del comercio y de los pagos electrónicos.

La relación del ser humano con el dinero

Algunas investigaciones ocultas indican que el dinero (la moneda) es el símbolo de la energía gastada en el trabajo; es sudor y sangre transformados en materia. Gracias al símbolo del dinero que han erigido en dios todopoderoso en el mundo, los financieros se han apoderado de la humanidad. Ellos desvían la energía vital y se la apropian por el mecanismo económico y  la estafa bancaria. Cabe temer que el dinero solo sea una invención que permite desposeer al ser humano de sus energías vampirizándole.

Los seres humanos piensan a menudo: «si poseo dinero, puedo adquirir todo y encontrar la felicidad». Sobre esta base, toda la atención y la actividad humana diaria se centran en la búsqueda del dinero. Ahora bien, la realidad empírica de la existencia muestra que la posesión del dinero y todas las posibilidades de adquisición materiales que le están unidas, no llegan a procurar la «felicidad», en el sentido noble del término, al ser humano, ni siquiera satisfacer su deseo de posesión. Por el contrario, cuanto más se posee, más se quiere y, además, la posesión de dinero despierta y desarrolla en el ser humano el orgullo y el deseo de dominación.

Numerosos relatos en los escritos sagrados, como la Biblia, hacen referencia al poder dominante del dinero sobre el ser humano. La traición de Judas, tal como se relata en los evangelios, es suficientemente ilustrativa. En este relato, el poder del dinero sobre el ser humano es asimilado a la penetración de Satán en él (Lucas 22: 1-6).

Análisis materialista y oculto del poder del dinero sobre el ser humano

En el plano material, al principio, el ser humano busca la felicidad. Y es la manipulación de esta esperanza de satisfacer sus necesidades fisiológicas de subsistencia (comer y beber, etc.), de seguridad (alojarse, curarse), y sus necesidades psíquicas (deseo de aceptación social, deseo de reconocimiento y deseo de autorrealización) gracias al dinero lo que ha permitido a las sirenas de la sociedad de consumo instalar al hombre en la dependencia y la ilusión de que el dinero le dará esa felicidad.

En el plano oculto, se debe considerar que los minerales de los que está repleta la Tierra, son la materialización de las corrientes de fuerzas o energías que provienen de otros planetas. La plata es la cristalización de las fuerzas lunares, el cobre de las energías venusianas y el mercurio (todavía llamado por los alquimistas la plata líquida) es la materialización de las fuerzas mercuriales.

Asimismo, por la manipulación negativa de las energías de los planetas y sus influencias sobre los habitantes de la Tierra, los eones de los mundos invisibles se sirven de la plata para desviar a los seres humanos de su misión primera. Esto pasa por la relación que existe entre los materiales con los que se hace el dinero, las partes del cuerpo influidas por estos materiales y los planetas que los gobiernan. Los antiguos griegos, los egipcios, los hindúes y los chinos saben que existen centros del cuerpo, por donde penetran las energías siderales. Se trata de las siete glándulas endocrinas, cada una de las cuales están gobernadas por un planeta: la pineal (Neptuno), la hipófisis (Urano), la tiroides (Mercurio), el timo (Venus), el hígado (Sol) y las dos suprarrenales (Júpiter). Las fuerzas liberadas por estos planetas tienen por misión ayudar a los seres humanos a realizar el camino espiritual de restablecimiento de la unión original con el mundo del Espíritu. Pero ellas pueden ser mal utilizadas y, en este caso, ellas desvían al ser humano de ese camino.
Consideremos, por ejemplo, el cobre y el mercurio que son la cristalización de las fuerzas que emanan de los planetas Venus y Mercurio y que gobiernan respectivamente el timo y la tiroides. Se sabe que el mal uso de los poderes de Venus se expresa en sensualidad, libertinaje, vulgaridad, pereza, sentimentalidad, vanidad e inconstancia. Lo mismo sucede con el mal uso de los poderes de Mercurio, que se expresan principalmente en suficiencia, engaño, pereza, despreocupación, falta de principios, maledicencia, impiedad, deshonestidad, amor al juego, indecisión y nerviosismo. La concentración casi permanente de la atención de los seres humanos en la búsqueda del dinero, abre las glándulas endocrinas a todas las influencias negativas, y les mantiene en el sufrimiento, la ignorancia y la maldad.

Liberarse del poder del dinero

Sin embargo, es conveniente hacer justicia al dinero reconociendo que es simplemente un instrumento de transacción, medida y reserva. Riqueza material y espiritual no son incompatibles, pero es la actitud mental y psicológica del hombre frente al dinero lo que le confiere a éste la fuerza y el poder que posee.
Ser consciente de la fuerza del dinero y preguntarse cómo escapar a su influencia, constituye el primer paso si se quiere conservar el dinero en su estatus de útil y no de amo. No obstante, se necesita algo más que su voluntad personal para salir de ello, lo que se realiza gracias a la intervención de una fuerza particular que dice: «Sin mí, nada podéis». Restableciendo la unión que había perdido con esta fuerza original, el ser humano puede adquirir el conocimiento verdadero que podrá franquear definitivamente las trabas financieras.

Fuente: https://www.logon.media/es