De vuelta a la escuela

De vuelta a la escuela

Bailamos en la delgada corteza de una brillante esfera de gas

Texto: Emiel vanhuyse, País: Bélgica, Imagen: Pixabay CCO

Bailamos en la delgada corteza de una esfera de gas resplandeciente y la llamamos la escuela de la eternidad. La escuela en sí misma amenaza con volverse cada vez más inhabitable, particularmente debido al comportamiento de sus alumnos. Por cierto, qué es lo que se debe aprender aquí.

Además de todo lo que escuchamos y vemos a nuestro alrededor, parece que estamos conectados a una base de datos que registra todo lo que alguna vez se dijo, se sintió, se escribió o se pensó. Si nuestro receptor interno, por casualidad o por voluntad, se acerca a una frecuencia sensible, un conocimiento, una idea, destella a través de nuestro cerebro. Lo llamamos inspiración. El ‘dar’ parece ser incondicional, mientras que el recibir requiere una apertura, una expectativa, un anhelo. Si eso no está ahí, que al principio suele ser el caso, entonces solo hay una confusión, una preocupación, una onda en nuestras mentes.

La trompeta hace eco en las esferas en toda la eternidad, pero el mundo continúa con el orden del día; algunos levantan la cabeza, escuchan sin aliento, y para ellos nada es lo mismo. Parece que en realidad existimos en medio de la omnipotencia, pero ni siquiera podemos expresarlo porque no tenemos las palabras y las imágenes para dar a la experiencia un formato reconocible. Y tampoco tenemos un instrumento para discernir entre ilusión y realidad. De esta manera, los delicados impulsos de un conocimiento interno crean algo de oleaje: el alma quiere vivir de ello, el ego quiere poseerlo.

Sin embargo, el conocimiento, ya sea consciente o inconsciente, es un requisito previo para la supervivencia. En términos generales, es un tríptico de primera genética, es decir, la transferencia del espíritu de los tiempos, las personas, la raza, los antepasados; segundo, – la intuición, una visión interna de lo que ‘está en el aire’; y, finalmente, todo lo que se llama ‘educación’.

La adquisición de conocimientos y habilidades, vistas desde cualquier ángulo, se denomina “aprendizaje”. Aprender se refiere a la escuela, la educación, el estudio, obtener el conocimiento necesario para funcionar en la existencia terrenal, por aptitud y deseo o por necesidad. Para la mayoría de las personas, el mayor alcance de este paquete de lecciones es algún tipo de diploma, con o sin las felicitaciones de los miembros de la facultad. Sin embargo, algunas personas también experimentan una conciencia indefinida que se teje como un hilo extraño en el proceso de aprendizaje; un rastro de puntos de contacto con ese conocimiento aparentemente incorporado o intuitivo. En sí mismo no es especial; en cada persona ambos canales corren paralelos, aunque con diferentes acentos. De esta manera, un sólido anclaje en el mundo material crea la paz y la receptividad en nuestras mentes para descubrir y explorar las señales de ese otro canal, ese vivir interior y saber, además del bagaje necesario para el viaje terrenal. Este conocimiento interno es un mecanismo maravilloso que puede abrir en los momentos más inesperados una ventana a perspectivas insospechadas. No solo por casualidad, ya que ha crecido y madurado como una brújula interna que busca expresarse. En este camino, el siempre recomendado “El hombre se conoce” es, en la mayor medida posible, el despertar, la vivificación de ese punto interno de contacto. Además, se recomienda igualmente dar al emperador lo que se le debe. El programa está dirigido al cielo, la clase está aquí en la tierra. Una dualidad que tiene sus complicaciones, porque este doble flujo, por un lado, ofrece nuestro pensamiento y un desarrollo armonioso, pero por otro lado, siempre nos enfrenta con una elección. Hace la sugerencia, la inspiración, encaja en el escenario terrenal ordinario, o más bien explora sus límites, tal vez incluso con una mirada sigilosa hacia el otro lado? Inicialmente, nos damos cuenta inmediatamente de quién elige, quién dirige nuestras acciones hasta el momento. A veces, con un rugido amenazador en otras ocasiones con tentaciones, los poderes terrenales ponen a toda la rebelión ordenadamente en línea. No pueden hacer nada más, ya que es su trabajo hacer que las personas prueben todas las capas y aspectos de la tierra.

Y hay unos cuantos. Pasando de una experiencia casi paradisíaca, al ser humano en el que ninguna luz celestial ni placeres terrenales encuentran un punto tangente; el hombre que ya no cree nada, espera nada, solo tiene un pensamiento: quiero estar fuera de todo.

Eso tampoco es nuevo. Incluso ‘desde el principio’, las personas han estado buscando escapar de la atmósfera terrenal, aunque a menudo ni siquiera saben a dónde ir. Soñar, beber, drogas, juegos, sesiones de batería, mundos virtuales, en todas las graduaciones posibles, desde una intoxicación inocente, hasta la salida fatal. Lejos, lejos de esta tierra, si es necesario, en el olvido, sin un diploma.

¿Es este planeta que llamamos nuestra ‘escuela’ realmente habitable? Bailamos en la delgada capa de una brillante bola de gas que gira alrededor de otra bomba de gas a una velocidad frenética, que a su vez queda atrapada en un remolino aún más grande, con velocidades y distancias que ningún hombre puede imaginar. Además, estamos indefensos en un mundo hostil a los humanos. Demasiado calor, demasiado frío, extremos de día y noche y estaciones, permanentemente hostigados con enfermedades y desastres naturales. ¡Y esto no incluye las plantas venenosas, los animales depredadores y otros seres humanos! ¡Y no te olvides de las alergias y la crema solar! Sume todo eso y nuestro equipo debe estar cerca de un traje espacial. Pero todo está lleno de color en un entorno paradisíaco en el que podemos recuperar el aliento brevemente entre desastres consecutivos.

¿Acaso no somos realmente habitantes de este planeta, sino ‘astronautas’, arrojados en algún lugar por titanes cósmicos, en nuestro camino hacia las estrellas? En nuestro camino – está claramente en nuestros genes. Viajes, peregrinaciones, safaris: siempre estamos en el camino a otro lugar, a algo diferente, a lugares lejanos, lejos del aquí y el ahora. El eterno Errante, en el camino hacia una meta desconocida que retrocede para siempre, impidiéndonos así ‘cimentarnos’ una y otra vez. De esta manera seguimos siendo peregrinos, extranjeros en nuestra propia casa. Como si un conocimiento interno nos recordara una y otra vez que de hecho no pertenecemos aquí. Pero la cápsula que llamamos “yo”, sin embargo, tiene todo en él para terminar la “escuela” y obtener el diploma. El camino hacia la verdadera humanidad está oculto en los pliegues y nudos de este mundo imposible. Esa llamada base de datos es la fuente eterna que escucha todas las preguntas y da todas las respuestas, la palabra que necesitamos en ese momento, sin importar si proviene de esferas terrenales o celestiales; el compañero que comparte con nosotros las alegrías más elevadas y desciende con nosotros al vacío más oscuro. Porque el nombre de esa fuente es “Amor”, y el amor no tiene distinción. Tal respuesta puede ser algo muy exaltado, o algo muy común; Un ejercicio que aún no se ha hecho por nosotros. Y el amor no hace distinción. Tal respuesta puede ser algo muy exaltado, o algo muy común; Un ejercicio que aún no se ha hecho por nosotros. Y el amor no hace distinción. 

Y algún día, cuando la charla inquieta de nuestro propio ser se quede en silencio, también escucharemos la trompeta, la Voz que llevamos dentro de nosotros durante tanto tiempo. Y alzaremos nuestras cabezas, escucharemos, sin aliento, y partiremos. Luchando tal vez, pero inconquistable.

Fuente: https://www.logon.media/es

Trabajando con resistencia

Trabajando con resistencia

Qué curioso es el fenómeno de la resistencia

Texto: Joost Drenthe, País: Países Bajos, Imagen: Vlad Indrei a través de Pixabay CCO

Qué curioso es el fenómeno de la resistencia. ¿Quién no ha experimentado su pesadez y sus afilados colmillos? ¿Y además la resistencia que tenemos contra nuestra resistencia? Pero durante toda nuestra vida, sí, todo el mundo sobre la resistencia es un factor constante.

La resistencia causa fricción y la fricción nos da nuestras experiencias y ¿no es eso para lo que estamos aquí en la tierra?

Sin fricción no podemos desarrollar la fuerza necesaria para actuar de manera diferente la próxima vez y así progresar en nuestra vida.

A veces uno oye a la gente decir: ‘Si solo esta pesada carga se levantara de mi espalda, entonces la Vida, o el Sendero, se abriría ante mí y yo sería capaz de recorrer la distancia’. Pero no, esta resistencia es la Vida, es el Camino y cuando puedes aceptar esto completamente, entonces la resistencia se convierte en una experiencia de aventura y puede convertirse en un instrumento muy útil para la orientación espiritual.

En Internet encontramos que a partir de este momento hay 65 guerras y conflictos armados en el mundo. La inmensa resistencia interna que siento contra este hecho, como ciudadano del mundo, me da al mismo tiempo una fuerza motivadora en mi camino.

Mi resistencia contra la violencia, la tosquedad y los extremos en los libros y en la televisión al mismo tiempo actúa como un estímulo para mi elección para un claro “No” contra estos extremos en mi propia vida.

La resistencia contra el comportamiento de la gente en mi vecindad me proporciona un espejo en el que puedo ver reflejado mi propia falta de amabilidad, o de lo contrario no me verían tan afectados por sus payasadas.

Estos ejemplos nos muestran que la esencia de la resistencia en realidad significa: ¡Aquí tengo trabajo que hacer!

La resistencia es una lección envuelta para regalo que me será presentada una y otra vez hasta que la haya desenvuelto y aceptado.

En esencia, la raíz de la resistencia reside en el hecho de que no acepto lo que está allí. O que no quiero ser quien soy. No quiero estar donde estoy.

No aceptar la realidad desperdicia mucha energía y promueve la turbulencia en la cabeza y el corazón, y es seguro que nunca ganaré este juego.

Luchar contra nuestra resistencia solo la hace más fuerte, porque “donde va la atención, la energía crece”.

No es de extrañar que el Buda haya establecido el “Ser sin resistencia” como 1 de sus 3 puntos principales junto con los juicios y la impunidad.

Con la ayuda del sismógrafo de mi resistencia, me doy cuenta de mis puntos débiles. Visto de esta manera, siempre estoy exactamente donde debo estar.

¿Dónde está el camino? Donde estoy.

¿A dónde conduce el camino? A donde voy

No hay otra manera.

Una entrada útil para trabajar con el valor de la resistencia es observar el significado que le asigna a una situación, a un ser humano o a un hecho.

Tan pronto como elimines la ‘historia’, el significado, la interpretación, la etiqueta que has vinculado a los hechos claros, solo queda lo que es en su esencia más simple.

Así, la vida se vuelve muy simple, somos nosotros los que la dificultamos.

Porque no vemos las cosas como son, vemos las cosas como somos.

La resistencia es en gran medida una actividad del ego en el sentido de que “algo debe cambiar en mi realidad para que sea más cómodo para mí”.

Como dice el Buda:

Sin ego, sin resistencia. Sin resistencia, sin sufrimiento.

Esto no significa que no habrá pruebas en tu vida. Significa que mientras recorres el laberinto de la vida, podrás viajar con total entrega al lugar tranquilo de tu corazón.

La resistencia desperdicia nuestra fuerza vital. Rendirse al corazón nos da energía.

 Fuente: https://www.logon.media/es

Encuentro con el Eterno – donde los Rosacruces y los Sufis se acercan unos a otros

Encuentro con el Eterno – donde los Rosacruces y los Sufis se acercan unos a otros

 

Hay una relación interna entre los diversos caminos místicos. Esto no es sorprendente, porque se trata de las dimensiones del hombre. Y estos son, en su profundidad, independientes de la naturaleza de las culturas, las religiones y las circunstancias sociales.


Texto: Gunter Friedrich, País: Alemania, Imagen: Ruth Alice Kosnick

¿Qué es esta existencia? ¿Qué significa eso? No es fácil encontrar una respuesta satisfactoria. La búsqueda de una respuesta es un esfuerzo por descubrir un misterio.

El misticismo en el sentido original se refiere a la comprensión de los misterios. Uno puede pensar en la razón de la existencia, el hombre puede crecer en cierta creencia, uno puede tener ciertos sentimientos al respecto. El misticismo profundo es, sin embargo, como Gnosis, el hecho de experimentarse a sí mismo como una respuesta al “todo”, es hacerte esa respuesta.

El gran misterio, Dios, puede tocarnos. Estamos diseñados para que eso suceda. Además, estamos diseñados para que el despertar de lo divino tenga lugar dentro de nosotros. El rosacrucismo y el sufismo siguen caminos en los que puede tener lugar este despertar. El corazón juega un papel decisivo en este proceso. Porque el punto de contacto más importante para lo divino está en el corazón. Contiene una puerta de alma espiritual que puede abrirse. Y hay muchas formas de llamar a esta puerta.

Sura 50 en el Corán dice: Dios está “más cerca del hombre que su vena yugular” (50:16). La Biblia dice: “Ya no vivo, pero Cristo vive en mí” (Gál. 2, 20). Ibn’Arabi, el gran teósofo entre los maestros del sufismo (1165-1240), habla de que cada ser humano tiene un nombre espiritual. Esto se refiere al Dios interior, el polo espiritual en el hombre, el compañero del arquetipo, la esencia inmutable del hombre, ha existido durante siglos, incluso antes de toda la creación. Nos presenta como el ser externo para que pueda despertar dentro de nosotros. El nombre divino quiere ser llamado por nosotros. Quiere encender su luz en nosotros, solo entonces puede entrar en existencia. [1]

Hay una relación interna entre los diversos caminos místicos. Esto no es sorprendente, porque se trata de las dimensiones del hombre. Y estos son, en su profundidad, independientes de la naturaleza de las culturas, las religiones y las circunstancias sociales. La Fama Fraternitatis (la primera escritura rosacruz, 1614 [2]) e Ibn’Arabi utilizan imágenes increíblemente similares para lo que sucede cuando se abre la puerta del corazón y se produce el encuentro de transformación con el misterio de nuestra existencia.

La Fama Fraternitatis y Ibn’Arabi

La Fama cuenta cómo Christian Rosacross, el legendario fundador del rosacrucismo, emprende un viaje por el Mediterráneo. Varias veces se encuentra con los sabios de Arabia, los sufíes. Le muestran su camino. Junto con ellos, abre la puerta a los mundos del alma y se experimenta a sí mismo como un microcosmos en el que todo está unido, lo trascendente y lo natural. Se experimenta a sí mismo como una reflexión y como un compendio del universo, del macrocosmos.

Después de su regreso a Alemania, Christian Rosycross y sus discípulos construyen la “Casa Sancti Spíritus”. Al final de la Fama Fraternitatis, está escrito con respecto a la Casa Sancti Spiritus: “Incluso si cien mil personas lo hubieran visto de cerca, nuestro edificio permanecerá eternamente intacto, sin interrupciones, invisible y completamente oculto del mundo impío.” Es una “casa”, una esfera en el mundo del alma espiritual.

Para obtener un acceso consciente a este reino es lo que se puede llamar iniciación. Es el despertar de los reinos interiores en el propio microcosmos y al mismo tiempo el despertar en los mundos a los que pertenecen.

La Fama informa que las generaciones futuras ya no son conscientes de dónde se encuentra la bóveda de Christian Rosycross. Luego viene el “Hermano NN”, que comienza a cambiar las cosas en su “edificio” espiritual común. Y de repente encuentran una “placa con los nombres de todos los que pertenecían a la Hermandad”. Deciden trasladarlo a un lugar más adecuado. Un clavo sobresale de la placa. Lo sacan y… se hace visible una puerta oculta. Lee: “Después de 120 años, estaré abierto”. Y a partir del año mencionado debajo del epígrafe, está claro que han transcurrido los 120 años.

Ahora, es interesante que la palabra placa en árabe también signifique alma total. El primer intelecto, el espíritu divino, escribe todo lo que ha de venir en la “placa” del mundo del alma. Es el mundo intermedio entre el mundo del espíritu divino y nuestro reino de existencia. [3]

Cuando las Fraternidades de Fama declaran que los hermanos Rosacruces deshacen la placa de la pared, significa que descubren el acceso al mundo del alma espiritual y se encuentran con los nombres de los que los precedieron. Pero antes de entrar en el Templo Interior, leen su “Rota”: piden consejo a la sabiduría divina interior.

Ibn’Arabi describe en su obra Fusus Al Hikam cómo encuentra un Templo que no tiene acceso. Ninguna puerta, ninguna ventana se puede ver. Él va constantemente alrededor del Templo que descansa sobre cinco pilares y de repente se da cuenta de que uno de los pilares sobresale ligeramente. Se acerca y lo besa justo cuando los creyentes del Islam besan la Piedra Negra en la Kaaba en La Meca.

El pilar que sobresale, el clavo que sobresale, ambos simbolizan ayudar a los poderes divinos que giran hacia el hombre. El hombre solo necesita reconocerlos cuando va “alrededor del templo”.

Ibn’Arabi ahora experimenta cómo una figura femenina emerge de la sombra del muro. Es Sofía, la sabiduría divina. Corresponde a la Rota de los Hermanos de Rosycross. De la mano de Sophia, entra en el templo interior. La pared se vuelve permeable. Demuestra estar vivo: El Templo es nuestro propio corazón. Sofía se transforma en la compañera inmortal. Es la imagen, el símbolo del alma espiritual del hombre y, por lo tanto, el emisario del polo interior divino, el nombre divino. [4]

Manifestando el Eterno

Los hermanos de Rosycross encuentran el cuerpo inmortal de Christian Rosycross “con todas las vestiduras”. Su tumba tiene siete paredes. Esta es una indicación de la universalidad de Christian Rosycross. Los hermanos tienen que apartar un altar para alcanzar el cuerpo inmortal, que se encuentra en una bóveda aún más profunda. En el altar están las palabras:

“Este compendio del universo, lo he convertido en una tumba para mí en mi vida”. Esto se refiere al todo y su reflejo en el individuo. En su mano, Christian Rosycross sostiene el “Libro T”, el “Libro Theos”, El libro de la inmortalidad.

El mito de Christian Rosycross describe la búsqueda de lo eterno, lo universal en el hombre. Esto también se indica en la historia de su viaje por el Mediterráneo, donde todas las culturas y religiones estaban representadas. El viaje puede verse como un mandala en el que todo se junta.

Tanto los hermanos Rosacruces como Ibn’Arabi han podido ingresar al santuario más interno, el templo espiritual en su microcosmos. En esto (y, al mismo tiempo, en los mundos del alma espiritual) descansa el ser más elevado del hombre, la causa y el fundamento espiritual de su existencia. Se convierte en su compañera. Han encontrado el sentido de su vida. Todas sus acciones ahora serán para manifestar a Él, el Otro en su propio ser.

Así que regresan al mundo para servir a todos los que están buscando.

 

[1] Cf. Henry Corbin, Imaginación creativa en el sufismo de Ibn Arabi, Princeton 1981, p. 267, 154, 184, 193, 248 (original francés: L’imagination créatrice dans le soufisme d’Ibn’Arabi, París 1958, págs. 278, 170, 199, 207, 260); Titus Burckhardt, Vom Sufitum, Munich 1953, pág. 63

[2] Se publicó de forma anónima, los autores eran un grupo de académicos de la Universidad de Tubinga en Alemania, especialmente. Tobias Hess y Johann Valentin Andreae. Solicite una nueva edición: Fama Fraternitatis, Rozekruis Pers, Haarlem 1998

[3] Ibn’Arabi, Urwolke und Welt, Mystische Texte des Größten Meisters, editado por Alma Giese, Munich 2002, p. 338; Tito Burckhardt, op. cit., p. 73

[4] Henry Corbin, op. cit., p. 278

Fuente: https://www.logon.media/es

La Divina Comedia (Dante y el Esoterismo Iniciático)

Video presentación Conferencia Pública en Oviedo

Conferencia Pública en Oviedo
LA DIVINA COMEDIA

Dante y el Esoterismo Iniciático
Ponente: Jesús Zatón
Fecha y Hora: Viernes 8 de Noviembre 19:00h.
Lugar: Biblioteca de Asturias, El Fontán, Oviedo
Entrada libre y gratuita

Dante, la inquietante vida de un Iniciado

CONFERENCIAS EN CANARIAS
Dante, la inquietante vida de un Iniciado:

Santa Cruz de Tenerife:

Fecha: Jueves 24 de Octubre-20:00h.

Lugar: Biblioteca Municipal Central. Tenerife Espacio de las Artes( TEA), sala “EL CILINDRO”.

C/ Fuentes Morales, s/n 38003 Santa Cruz de Tenerife.

Las Palmas de Gran Canaria

Fecha: viernes, 25 de octubre de 2019, a las 19:30h.

Lugar: Sede Rosacruz áurea de Las Palmas

Dirección: C/ Lucas Fernández Navarro nº 13 · Izqda.

La Alquimia del alma

La Alquimia del alma

Ute Schendel

¿Sabes que eres un químico?

Los procesos químicos tienen lugar en nuestra digestión, pensamiento y muchas otras funciones corporales.

Los pensamientos también desencadenan muchas reacciones hormonales. Nuestra mente, con la que logramos tantas cosas, está dirigida principalmente por impulsos inconscientes. Sin embargo, ¡estamos llamados a transformarnos de químicos a alquimistas! El deseo de los grandes alquimistas de todos los tiempos era transformar el plomo en oro, lo cual significa extraer la luz de todas las experiencias oscuras de la vida, para que pueda formarse la piedra “filosofal” en el yo purificado. ¡Esto es a lo que se referían los verdaderos alquimistas con la producción de oro como metal!

Los alquimistas iban a las causas que son la base de todos los procesos; querían conseguir sabiduría y volverse trabajadores conscientes en el gran desarrollo del hombre y la naturaleza. Quienes se cuestionan las normas y los hábitos son pioneros. Un nuevo tipo de pensamiento deja huellas en el éter, en nuestro campo de vida. Estas huellas etéricas actúan como una brújula para otros. De esta forma el yo sirve como una realización de ideación colectiva.

El alma inmortal del hombre está prisionera en el cuerpo mortal como el núcleo en el átomo y el corazón de la célula en la célula misma. El método alquímico proporciona su liberación. Dicho método se divide en siete pasos, siete procesos. Cuatro de ellos tienen lugar en el nivel físico del alma; son los procesos de fuego, agua tierra y aire.

En primer lugar figura la Calcinatio, el proceso del fuego. En cada ser humano existe un espíritu del fuego. Si es activado en nuestro interior, nos conduce a un autoanálisis que no siempre es halagador. Entramos en el fuego del conocimiento de nosotros mismos, en la consciencia del fuego. Si somos capaces de permanecer en ella, podemos trabajar en la superación de nuestros problemas, aceptando nuestra vida y poniéndola bajo el liderazgo del alma inmortal. Esto nos llevará a un estado de calma y ecuanimidad.

El Segundo proceso es la Solutio, o proceso del agua. En él nos volvemos conscientes de los patrones con los que nos identificamos. Nuestros lados oscuros se nos vuelven visibles. Ahora podemos comenzar la purificación, que se hace posible cuando nuestro ego se convierte en un servidor voluntario del alma, capacitándonos para realizar los profundos procesos de la elevación del alma y entrar en nuestra consciencia. Entonces nuestra vida se volverá consciente del alma.

Tercer lugar está la Coagulatio, que construye la forma y es el proceso tierra. Nuestro esfuerzo constante por lograr el verdadero conocimiento, la vida en el presente y la pertenencia al amor omniabarcante nos conduce a la formación, a la manifestación de las fuerzas del alma nueva en nosotros. Lo que hacemos se refleja en el alma. El alma recibe un nuevo “cuerpo”, invisible a los ojos externos.

El cuarto proceso básico es la Sublimatio, el ascendente, el proceso del aire. Ahora los problemas, todos los asuntos, son considerados desde una perspectiva superior, y de esta forma pueden resolverse de una manera nueva. El alma, con su nuevo cuerpo invisible, se hace libre, lo que la capacita para entrar en contacto con el espíritu universal de una manera nueva y cumplir así los tres procesos alquímicos siguientes.

Estas cuatro operaciones alquímicas colocan a quien las recorre ante las siguientes preguntas:

¿Se convierte en ceniza el ego terrenal en el fuego del alma (Calcinatio)? ¿Puede el extracto disolverse en las aguas de la plenitud del alma (Solutio)? ¿Hay una nueva personalidad subordinada y una nueva estructura del alma formándose por la aplicación de las fuerzas del alma (Coagulatio)? ¿Tenemos una nueva perspectiva de observación en el alma (Sublimatio)?

La verdadera alquimia permite una armonía interna gracias a un balance equilibrado de los cuatro elementos; fuego, agua, tierra y aire. Es condición decisiva que nuestra percepción y fuerza de voluntad estén al servicio de fuerzas más elevadas. La meta consiste en alcanzar la transparencia para la Luz. Es posible llevar a cabo las Bodas Alquímicas, la unión del Alma y el Espíritu. Los tres pasos siguientes de la alquimia mencionados anteriormente no atañen ya a la personalidad terrenal, sino que contribuyen a hacer posible este secreto a través de los procesos de maduración, sirven para eso. Son la Mortificatio, Separatio y Conjunctio, que, en terminología Cristiana, son también conocidos como crucifixión (del aspecto inferior), para que pueda liberarse el aspecto superior, resurrección (de un cuerpo glorificado) y ascensión (la cohesión del ser recién nacido con el Alma Nueva y el Espíritu).

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Ser responsable de tu propio tiempo

Ser responsable de tu propio tiempo

Emiliano Bonifetto

“¡No tengo tiempo!” ¿Cuántas veces hemos estado diciendo esto últimamente? Es verdad, carecemos de tiempo para hacer muchas cosas, pero por encima de todo, ya no tenemos tiempo libre para dedicárnoslo, o bien, contamos con muy poco tiempo, usualmente cuando ya estamos cansados o exhaustos. Y entonces, ¿a dónde se ha ido el tiempo? ¿Alguien lo ha robado, quizás?

Hace casi cincuenta años, el escritor alemán Michael Ende publicó “Momo”, un pequeño libro profético donde hombres grises imaginarios literalmente robaban el tiempo a los seres humanos, (sus horas-flores), mostrando con ello la supuesta inutilidad del esparcimiento y del tiempo sin premuras…y prometiendo que, si ellos hacían caso de su consejo, podrían “capitalizar” todo su tiempo. En “Momo”, los hombres grises fueron derrotados gracias a la alianza con Mastro (maestro) Hora, el Señor del Tiempo. Pero si nosotros le damos una mirada a la vida de los humanos hoy en día, ¡en realidad los ganadores muy bien podrían ser los Hombres Grises!

No tenemos mucho tiempo, pero lo poco que tenemos lo perdemos en cantidades. La vida sería lo suficientemente larga si fuera utilizada bien y nosotros hemos recibido más que suficiente para el cumplimiento de las cosas más grandes, pero cuando ella discurre en la inercia y el desperdicio, cuando ella no se emplea en alguna buena actividad, entonces nos damos cuenta que el tiempo pasa sin ninguna realización. No poseemos una vida corta, más bien somos nosotros los que la acortamos. Cuando Momo le pide al Maestro Hora que impida que los hombres grises les roben el tiempo a los humanos, éste replica: “No, yo no puedo hacer esto puesto que son los hombres mismos quienes tienen que decidir en qué van a invertir su tiempo y depende de ellos defenderlo. Yo solo puedo otorgárselo”.

Si bien es cierto que cada ser humano es responsable del manejo de su tiempo, es también necesario considerar que el tiempo encierra un misterio, que ahora vamos a tratar de examinar más de cerca. Años, meses, semanas, días, horas, minutos, segundos…la medida del tiempo parece ser la misma para cada uno de ellos actualmente. El tiempo registrado por relojes satelitales es válido para cada uno, pero cada uno de nosotros conocemos periodos de tiempo que hemos sentido como que son muy largos y también hemos percibido largos periodos de tiempo que se disiparon en un abrir y cerrar de ojos…Entonces, ¿por qué la percepción del tiempo no es siempre la misma? ¿Qué hace que el flujo de los minutos pueda ser tan elástico? ¿Tal vez la emoción? ¿O la conciencia? ¿Por qué los momentos que anteceden a un posible incidente duran bastante tiempo, al punto de crear la conciencia de que esos momentos abarcaron toda una vida? ¿Por qué un gran amor que solo ha durado unos pocos meses, queda registrado en nuestra memoria como un espacio de tiempo muy grande?

La conciencia es uno de los principales atributos del alma, siendo las emociones, los sentimientos y los pensamientos elementos que en primer lugar alimentan la conciencia. De ahí que nosotros podamos decir que hay un” tiempo corporal” y un “tiempo del alma”. Con respecto al “tiempo corporal”, debemos recordar que el primer medidor de tiempo lo constituyen los latidos cardíacos, en razón a que un minuto, que equivale a sesenta segundos, en general se puede enmarcar con buena aproximación a los sesenta latidos del corazón. Por consiguiente, el cuerpo humano está sincronizado con un reloj biológico y regula sus funciones sobre esta base.

En lo que respecta al “tiempo del alma”, nos encontramos en un ámbito mucho más complejo, por el hecho de que el alma puede asumir connotaciones y características diferentes. Por naturaleza el alma -según Platón- puede estar muy cerca del cuerpo, así como también muy próxima al Espíritu, dependiendo de su orientación y su estado de desarrollo. Por consiguiente, ella puede experimentar el paso del tiempo de varias maneras, todo ello dependiendo de muchos factores.

Dos clases de tiempo.

Los antiguos griegos solían usar dos vocablos distintos para referirse al tiempo: Cronos y Kairos. Mientras que el primero se refiere al tiempo cronológico y secuencial, a saber, la línea de pasado, presente y futuro, el segundo, por su parte, alude a un tiempo no definido en el cual “algo especial” sucede.

Desde un punto de vista individual o personal, el lema: “Carpe Diem” que viene del latín y que significa: aprovecha el momento, es un ejemplo típico de una acción que tiene lugar conforme avanza el tiempo en Kairos. Desde el punto de vista espiritual, podemos apreciar que en el Nuevo Testamento el término Kairos indica “el tiempo en que Dios actúa”.

Incluso en la tradición pre-colombina de los aborígenes de América Central, se conocían dos tipos de tiempo: Tonal y Nagual. El primero es el tiempo lineal de la vida diaria, aquel en que una hora dura sesenta minutos. A diferencia del anterior, Nagual es el “tiempo espiritual”, un tiempo fluido, en el cual la experiencia de la duración es variable. Tonal es uni-dimensional mientras que Nagual es el puente entre dos dimensiones: la dimensión individual interna y la dimensión de otro mundo, el mundo espiritual.

Es también conocido como el incognoscible infinito, que no se puede expresar con palabras, ya que solo se puede experimentar en el interior. En el tiempo de Nagual la conciencia del ser humano formula preguntas como, por ejemplo: “¿Quién soy yo?”, “¿qué significa la vida para mí?”, “¿qué permanece de mí, una vez que me despojo de mis roles y de mi supuesta identidad?”, “¿Hay un núcleo espiritual en mí?”, “¿cuál es mi aspiración más profunda?”. Cuando Usted experimenta tal estado de ser al menos durante cortos periodos de tiempo, Nagual se hace indispensable, pues de lo contrario Usted deviene agitado, estresado e infeliz.

En nuestra actual civilización occidental, algunas veces hablamos del tiempo y la eternidad, pero estos conceptos han sido profundamente malinterpretados porque en general se cree que el tiempo es algo que es siempre nuevo, diferente, en constante cambio y evolución, mientras que por su parte la eternidad es una representación fundamentalmente estática, como una realidad concreta siempre igual a sí misma.

La historia enseña por el contrario que el tiempo sigue rumbos por medio de desarrollos cíclicos y repetitivos, como si no fuera realmente hacia adelante sino siguiera trayectorias circulares que se cierran a sí mismas, (del día a la noche y de nuevo al día, de la primavera al invierno y de nuevo a la primavera…), mientras que la eternidad es un “presente vivo”, la secuencia continua de momentos únicos e irrepetibles que escapan al control de la razón.

¿Hay alguna manera de ir desde Cronos a Kairos, desde Tonal a Nagual, del tiempo a la eternidad? ¿Dónde se halla la puerta que conecta estos dos mundos?

El símbolo de la cruz, símbolo muy antiguo, que data de mucho antes de su uso por la religión cristiana, muestra la intersección de la “línea recta horizontal del tiempo”, la sucesión lineal del pasado-presente-futuro, con la “línea vertical espiritual del tiempo”, el tiempo fuera del tiempo. De otra parte, el ser humano al estirar sus brazos, es un ejemplo perfecto de la cruz viviente, y entonces se puede preguntar: “¿cuál es el punto central en la intersección de las dos vigas?”, dado que en aquel punto Cronos y Kairos, Tonal y Nagual, el tiempo y la eternidad entran en contacto.

El ser humano está justamente en la intersección del tiempo y el espacio con la eternidad. De esta manera los seres humanos disponen de cierta cantidad de tiempo, corta o larga y todo depende de cómo sea usado dicho tiempo por ellos. Ellos poseen un cuerpo con un término máximo de duración, (el cual es desconocido), pero también tienen un alma que podría ser capaz de cruzar la frontera que separa los dos mundos.

Los seres humanos están perdidos en el tiempo y en el espacio, hasta que finalmente se den cuenta que es indispensable descifrar el Misterio de la Vida. Entonces ellos escogerán un camino existencial que tarde o temprano les llevará a la Gnosis, al Conocimiento de los Orígenes del Mundo y del Logos. Ahora todo es decepción para ellos, hasta que todas las cosas adopten otro significado, cuando su existencia devenga en un continuo flujo de “ahoras” y en cada “ahora”, ellos puedan así dar forma a su propia realidad.

Un ser humano en este estado encarna el sabio precepto de Séneca: “Atrapados en el torbellino de los asuntos y compromisos los hombres consumen sus vidas, siempre ansiosos por lo que pasará y aburridos de lo que tienen. Quienquiera que dedique cada momento de su tiempo a su propia evolución, cualquiera que termine el día como si este fuese toda su vida, no espera ni guarda expectativa alguna por el mañana”

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Un encuentro con el silencio

Un encuentro con el silencio

Horst Mattháus

Durante un corto periodo del verano de 1986, fue posible visitar El Tíbet en Nepal sin un programa fijo y guiado, y sin un detallado y supervisado horario. Aprovechamos aquella oportunidad para explorar el misterio del Tíbet.

Encontramos paisajes espectaculares, montañas impresionantes; al sur, los Himalayas cubiertos de nieve y al norte el interminable desierto de piedra. Vimos nómadas viviendo al estilo tradicional en sus yurtas, (viviendas de la región), yaks en manadas, que son animales bovinos de la región acompañados de perros muy dispuestos. Un pastor chino nos llevó por donde quisimos ir y a pesar de la barrera del idioma, nos las arreglamos para alcanzar a estar en todos los lugares de nuestro interés.

Nuestra primera parada forzada fue en la aldea de Nyalam: un puente había sido arrastrado y no pudimos cruzar el río. Nos quedamos esa noche allí, y los lugareños nos hablaron acerca de una cueva cercana, donde, de acuerdo a la sabiduría popular, Milarepa, un místico del siglo XI, había estado meditando durante muchos años.

Llegamos a la cueva luego de un corto trayecto desde la vía principal. Sin embargo, bastó con entrar para hacer un tránsito a un mundo diferente: la atmósfera serena, el silencio, la ausencia de monjes susurrando. Solo silencio y paz. Éramos los únicos visitantes y un monje reservado nos mostró el camino. Fuimos envueltos por la atmósfera serena y la armonía que había a nuestro alrededor. Absortos en aquel momento, ajenos al entorno, no hablamos, tratando de vivir aquellos momentos especiales. Aquello fue casi como si pudiéramos escuchar las famosas canciones de Milarepa resonando a través del tiempo. ¿Era esta la Voz del Silencio?

Continuamos nuestra travesía, cruzando montañas de más de 5.000 m de altura. Durante nuestro viaje, visitamos numerosos monasterios en Shigatse, Gyangtse, Lhasa y el templo principal en Lhasa, el templo de Jokhang. A lo largo de aquel recorrido, sentimos la poderosa atmósfera de la cueva de Milarepa que permanecía en nuestras mentes todo el tiempo. El susurro de los monjes, el sonido de los tambores, flautas y trompetas eran más bien ruidos exteriores que no alcanzaban a perturbarnos en nuestro interior. Se hizo una diferencia clara entre presente y pasado. Sentíamos el contraste entre dicha cultura y la nuestra que, no obstante tener cosas similares, eran bastante distintas.

En Lhasa escuchamos hablar del “Valle de los Reyes” situado al sur de la ciudad y considerado también como un lugar especial. A pesar de nunca haber estado en aquella zona y que los turistas no se preocupan por ir allí, pudimos convencer a nuestro guía de llevarnos hasta dicho lugar. Al llegar al Valle de los Reyes contemplamos una serie de montículos simples, que según nuestro libro guía de viaje, eran los cementerios de los reyes. Dichos reyes habían regido al Tíbet antes de que se instaurara la dinastía del Dalai Lama. Según la historia, tres reyes fueron los que llevaron la enseñanza del culto budista a esa región desde la India. Ellos introdujeron y mantuvieron la difusión del budismo en el Tíbet y fueron reverenciados como dioses-reyes.

En la cima de otro montículo, detrás del estacionamiento, descubrimos una pequeña construcción, una Gompa sencilla o monasterio, la cual mostraba un claro contraste con el esplendor y riqueza de los monasterios de los Lamas y gompas que habíamos visto hasta entonces. Nos acercamos a la colina y entramos en la Gompa. Durante el ascenso sentimos aquella calma y serena vibración similares a las que habíamos experimentado en la cueva de Milarepa.

En la Gompa había una estatua sencilla del gran rey Somtsang Gampo con sus dos esposas, una de Nepal y la otra del Tíbet. Se cree que Somtsang Gampo fue el primer rey en llevar el budismo al Tíbet. Por medio de sus esposas, él construyó y mantuvo relaciones con China y Nepal, las cuales no solo prodigaron paz y estabilidad sino también un rico intercambio en las artes y ciencias.

En la medida en que contemplábamos la simplicidad de la estatua y conocíamos su historia, otros visitantes entraron a la Gompa. Se trataba de tibetanos que vivían en Nueva Delhi. Ellos se inclinaron delante de la estatua con gran devoción y también fueron envueltos por la atmósfera especial del lugar y sus alrededores.

Después de algún tiempo todos salimos de nuevo. Entonces nos preguntaron en voz baja qué clase de lugar era aquel, quiénes eran las personas representadas en la estatua, cuál podría ser el origen de aquella intensa vibración y del sereno silencio. Con la ayuda de mi libro guía, traté de resolver los aspectos concretos de aquellas preguntas, pero mucho permanecía sin tener respuesta. Acaso no habíamos sentido aquella atmósfera especial, el silencio, aquella vibración cercana a lo no terrenal en algún otro monasterio, así pues, ¿qué era aquello?

Al tiempo que escribo estas líneas al cabo de 30 años, la búsqueda de tal respuesta y el recuerdo de aquel lugar tan especial aún permanecen en mí.

Fuente: https://www.logon.media/es

Encuentro con Shivapuri

Encuentro con Shivapuri

Horst Mattháus

Tú puedes escalar la montaña. El Camino está en tu interior

El valle del Katmandú estaba nebuloso como de costumbre cuando un pequeño grupo de personas comenzó el ascenso al pico Shivapuri, hogar de Shiva, el Dios de la destrucción y el destructor de la ignorancia. Allí se localiza la montaña Katmandú, en Nepal. Aún no había caminos definidos para la escalada y el grupo tuvo que encontrar el suyo en medio de la aspereza y las partes llanas. Después de cierto tiempo de ascenso, aquellos montañistas se encontraron de repente en un pequeño espacio abierto- al frente de una cueva- que tenía el aspecto de una roca colgante y que resplandecía como el fuego. En la parte de atrás de ella, sentado en medio del aire bastante fresco de la mañana, estaba un yoghi meditando vestido solo con un taparrabo. Lentamente, la niebla se disipó y aquí y allí, el sol emergió.

El grupo se detuvo sorprendido. Sin embargo, los visitantes fueron invitados a acercarse más y, luego de algunos instantes de duda, los exploradores se aproximaron al yogui saludándolo con un “Namasté”. Acto seguido y de manera silenciosa, el yogui les pidió que se sentaran en tres troncos que estaban en los alrededores. Hubo entonces silencio.

Luego de algunos momentos, el yogui preguntó: “¿De dónde vienen Ustedes y hacia donde se dirigen? De esta manera, la conversación se desenvolvió hasta llegar a la pregunta de cómo encontrar el Camino de la Liberación. ¿Cómo podemos alcanzar la liberación de la rueda del nacimiento y de la muerte? Nosotros que vivimos en medio del mundanal ruido, en la ciudad con nuestras familias y penas cotidianas, nos gustaría saber si tú también yogui, aún después de muchos años de meditación y soledad, estás todavía en la senda.

Después de un largo silencio su respuesta fue: “Yo busqué mi camino y lo encontré. No traten de imitarlo o copiarlo. Búsquenlo en su propio mundo, búsquenlo con todo su ser y lo encontrarán. ¿Será el mismo camino que el mío o será distinto? El camino puede ser hallado y seguido en todas partes y para ello Ustedes solo deben abrir la puerta que está en su propio interior.” Luego de sus palabras, hubo silencio.

El grupo comprendió. Ellos captaron el mensaje y supieron que ahora debían dejar al yogui a solas. Con un “Namasté” silencioso retrocedieron y escalaron los últimos metros de la montaña de Shiva. En la cima la luz del sol resplandecía al tiempo que el hielo y la nieve de los Himalayas estaban radiantes con una belleza casi sobrenatural.

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Todo permaneció en su sitio

Todo permaneció en su sitio

Silke Kittler

En mi universo interno hay constelaciones que no puedo cambiar

Una noche, el contexto me fue revelado

En una noche distante lo había estado reflexionando…

«Todo permaneció en su sitio».

Esta fue mi percepción; esta es mi nueva comprensión…

la percepción del alma.

Días antes, mi ego había sufrido mucho.

Tenía que liberar algo que amaba.

El ego se aferraba a aquello que le daba seguridad

y, aunque desapareció lo que retenía, el ego sufría.

Otra autoridad en mí, que es el alma, reconoció:

Todo ser humano todavía tiene un lugar en mi corazón, en mi

interior.

Soy un pequeño universo.

Todo ser humano, es un pequeño universo, en lo más profundo del Ser.

Y, al mismo tiempo, somos “planetas”.

Cada uno de nosotros, tiene algún tipo de relación con otro ser humano,

está en con-stelación [1] con alguien.

Con significa ‘con’ y stela, ‘estrella’.

Las estrellas en el cielo cambian sus órbitas

Aun así, se siguen manteniendo en un cierto contexto las unas con las otras.

A su vez, los seres humanos recorren sus caminos, que ellos mismos crean,

estando conectados los unos con los otros.

Y, en lo más profundo de mi ser, me reconozco en constelación con ellos.

La fidelidad a un camino determinado significa quedarse quieto.

Esto causa el primer sufrimiento —el sufrimiento del alma—

La liberación de uno mismo causa el segundo sufrimiento

el sufrimiento del ego.

Mirando a través de los ojos del alma veo:

Todo permaneció en su sitio.

El ego, tenaz, había intentado cambiar la constelación.

Ahora, este fallo, me ayuda a descubrir la pura y

genuina constelación dentro del sistema:

la relación entre los «planetas»,

en el cosmos de las almas.

Maravilloso.

La relación entre nosotros:

ya no estará com-prometida nunca más,

nunca más se mantendrá debido a algún tipo de coacción,

sino que se basará en la libertad,

al percibir la belleza del alma del Otro.

[1] La estelación, es un proceso para construir nuevos polígonos (en dos dimensiones), poliedros (en tres dimensiones), o en general politopos de “n” dimensiones.

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Nuevos ojos revelan un mundo diferente

Nuevos ojos revelan un mundo diferente

Marcus Ullbrich

Nuestra percepción depende de nuestro pensamiento. El mundo es la imagen que resulta de nuestro estado de conciencia.

Percibimos aquello que pensamos. Todo lo que vemos refleja el sentido que damos a las cosas. El mundo que creemos percibir como una realidad exterior a nosotros es, realmente, el espejo de nuestra mente. Y dado que nuestro proceso del pensamiento tiene lugar en nuestra mente, el mundo nos muestra nuestro estado de ser espiritual.

Si un mundo de enfermedad, sufrimiento y muerte no es lo que queremos, debemos transformar nuestra mente. Para hacerlo se necesita un camino interior.

¿Podemos realmente pensar que todo lo que ahora percibimos es la creación de un padre bondadoso y omnipotente? ¿Es todo el sufrimiento del mundo obra de Dios? ¿Quién querría relacionarse a un dios así? Nuestro mero anhelo por aquello que realmente somos, por la fuente de nuestro ser, nos muestra que nuestra alegría y nuestra paz yacen allí donde nuestro anhelo se origina. El amor eterno no puede haber sido creado por este mundo. Por tanto, el amor nos conducirá lejos de la ilusión y hacia el ser que en realidad somos.

Ahora lo veo con claridad: Dios es la fuente de la verdad. Algo se ha removido dentro de mí y me gustaría llamarlo transcendencia, Dios. Se manifiesta inesperadamente. En ello puedo ver la fuente de mi añoranza. Me entrego a ello y eso cambia mi identidad. De esa fuente surge una nueva forma. A partir de ese estado recién adquirido digo: Tras ese mundo que se halla sujeto a las fluctuaciones del sufrimiento y la alegría, hay otro mundo, en el cual reinan la paz, la dicha, y una constante transformación. Nuestro mundo es tan real como nosotros lo hacemos. Yo lo experimento como un engañoso velo, pero también como un faro.

Se manifiesta en cada momento a través de una mente que piensa diferente que Dios y que aún no ha encontrado el sentido de su existencia. Una mente así produce pensamientos que están separados de la fuente de la vida. Esta fuente permite todos los caminos, incluyendo que la mente cree ilusiones y cree un mundo separado de la Fuente.

El sistema de pensamiento de nuestro ego es experimentado como una entidad separada. No obstante, dado que la separación es una ilusión, el ego también lo es: Él se mantiene a través de la creencia en su realidad. Nuestro cuerpo visible está separado de los otros cuerpos— eso es lo que nos dicen nuestros órganos sensoriales. Él es la expresión de esa separación. Nuestra mente está firmemente conectada con eso. La percepción del sistema de pensamiento del ego experimenta en consecuencia lo visible como la verdad. Esto cambiará cuando la conciencia sea acogida por la fuente. Entonces cambiará nuestra mente. Entonces experimentaremos la interacción de todas las cosas en la vida única.

Es una confusión entre causa y efecto el creer que nuestra percepción es una consecuencia de lo que realmente sucede en el mundo. Pues es lo contrario: El mundo nos muestra las imágenes en las que nuestra mente vive. El sistema de pensamiento del ego puede esforzarse por mejorar el mundo y nuestra propia vida. El mundo siempre se mostrara a sí mismo de acuerdo con las normas en uso. El pensamiento al revés siempre se confirmará. Siempre estará de acuerdo con aquello que se ha formado.

Para mí, paz y dicha son la verdad de Dios porque han surgido en mi interior en el trascurso de mi camino interior. Junto a ellas, está la experiencia de que la vida, a pesar de mostrarse bajo múltiples y diferentes aspectos, es solo una. El apego a la separación se ha vuelto para mí ilusorio. La verdadera percepción es el tipo de visión que va más allá de lo que nos muestran los ojos físicos. Va más lejos, ve aquello que está tras el velo de las formas. O, en otras palabras: desvela el significado de las formas; mira a través de ellas, las comprende como señalizaciones hacia el otro mundo en el que se encuentra la verdadera identidad de las cosas.

La “verdadera percepción”

Mientras queramos estar en lo cierto sobre lo que pensamos y vemos, no hay posibilidad de transformación espiritual. Pues cada pensamiento deja una huella en nuestra estructura interna. Es una cristalización que nos conduce a un razonamiento circular. Por ello es necesario que nuestro pensamiento sea flexible y se renueve constantemente. Esto se hace posible cuando nos dirigimos hacia la fuente de la vida. Los cambios que entonces ocurren no significan que tenemos que realizar algo. Ello significa que “algo” en nosotros quiere manifestarse, algo que aún no conocemos, pero que sentimos muy cercano, no obstante. Podemos admitir ese nuevo aspecto, concederle algo de espacio. Podemos abrirnos a lo desconocido, que quiere transformarnos desde dentro. Somos los receptores de aquello que viene desde lo Divino, no somos los creadores. Actuar y juzgar, separados del origen divino, ha generado los velos que nos impiden reconocer la luz. Podemos dejar que esos velos se disuelvan.

El camino para hacerlo está preparado. Empieza por el hecho de que nuevos sentidos se remueven en nuestro interior y nos preguntan: ¿Quieres conservar tus juicios o estás dispuesto a echarte a un lado, para que algo más profundo pueda encender la luz dentro de ti?

Somos libres de decidir pues el amor sin libertad no puede existir.

Si queremos seguir moviéndonos en el mundo de las ilusiones, crucificamos la Luz. Incluso las ilusiones necesitan una luz creadora. La usan. Desde ese punto de vista, también la luz espera la salvación. Pero nada puede ser forzado. El “plan de salvación” consiste en que nos despertemos del sueño. Toda disposición a abandonar los pensamientos de separación y dejar que el todo en nosotros se inflame, será jubilosamente utilizada por el Espíritu Santo, el renovador de la vida. Él rectifica nuestra mente revelando nuestra verdadera identidad. La Luz de la fuente original colmará entonces nuestra conciencia. Veremos el mundo de un modo diferente. Veremos como la Luz está activa en todas partes. La luz se contempla a sí misma a través de nosotros. El mundo se experimenta a sí mismo renovado, a través de nosotros.

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Encuentro con Chidr

Encuentro con Chidr

Gunter Friedrich

Extracto del podcast de la Fundación Rosacruz perteneciente a la serie Christian Rosenkreuz und die Fama Fraternitatis publicada en YouTube. Escena en Damasco (siglo XVI). Voces; ruido de la calle; música.

D (árabe): ¿Quién eres?

CR: Me llamo Cristián Rosacruz.

D: ¿Estás bien?

CR: ¿Por qué?…, sí. Acabo de estar en la tumba de vuestro gran maestro Ibn al-Arabi.

D: Pero no parece que estés muy bien: tienes la cara verde.

CR: Tienes razón, ya no volveré a ser el mismo jamás.

E (árabe): Aquí tienes, amigo. Tómate una taza de té y dime qué te ha pasado.

CR: Estaba de pie ante la tumba de vuestro gran maestro —una construcción impresionante— y había también musulmanes. Yo estaba completamente absorto en mí mismo.

****

CR: Y, de repente, una fuerza me movió. De algún modo, estaba fuera de mí mismo… no era yo… me experimenté a mí mismo… pero diferente a antes. Experimenté algo que nunca antes había experimentado… estaba en un mundo diferente.

D: Amigo, tal vez hayas conocido a Chidr. Es cierto que… has estado en la tumba del gran maestro. E Ibn al-Arabi contactó con Chidr en repetidas ocasiones. Chidr ha sido su profesor más notable. Tóma algo de beber y de comer, y cuéntanos más. Tienes que ser una persona especial.

CR: ¿A quién conocí? ¿Quién es ese Chidr?

D: Es quien ha abierto los portales al mundo de los inmortales para nuestros maestros. Quien los ha guiado a través de la montaña del espíritu: la montaña Qaf.

E: Chidr es un sirviente del Espíritu Santo. La mayoría de las veces no se le puede ver; pero, a veces, se hace visible. Ha sido de gran ayuda para muchos creyentes que lo han necesitado.

CR: Fui arrastrado fuera de mí mismo hacia otro mundo, en el cual había estado con anterioridad, pero… nunca antes de forma tan viva. Me sentí como si me llevaran de la mano. Podía ver la razón de todas las cosas que suceden aquí abajo… Hay esferas llenas de vida, altas esferas… y bajas… también oscuras…

****

E: Mi querido amigo, Chidr te ha cogido de la mano.

CR: He estado en altas esferas… en las cuales me hubiera gustado quedarme; pero era imposible. No estaba totalmente preparado. He visto algo mucho más claro que antes: el hombre tiene una tarea mucho más importante de lo que pensamos. Y, de repente, estaba de pie ante la tumba de Ibn Arabi.

D: A pesar de todo, puede que, al final, te conviertas al islamismo.

CR: No, no. Pero me he dado cuenta de que tenéis maestros de quienes podría aprender. Yo soy cristiano —y lo seguiré siendo—; pero ahora sé que tenéis maestros que quieren enseñarme algo.

D: Ibn Arabi escribió que se le había concedido el vestido de Chidr, el cual tiene un cuerpo inmortal.

CR: No podía entender todo lo que veía… pero mi corazón está más abierto que nunca. Estoy seguro de que podemos aprender a ver con el corazón; una manera de ver y entender completamente nueva es posible.

E: No viniste aquí para nada.

CR: Me he dado cuenta de otra cosa: no existe lucha entre el islam y el cristianismo en las altas esferas del alma. Allí, todos los caminos son uno y hay una profunda conexión. Aun así, tenemos que caminar diferentes caminos…

D: Has sido llamado, hermano. Chidr ha abierto la puerta para ti. Chidr —que es Elias, el inmortal— ha bebido del agua viva y está guiando a otros hacia la (misma) fuente.

E: Se dice que las religiones son como las flores de un campo.

CR: Es una bella imagen; pero no podría haber dicho eso allí donde yo vengo.

D: El reino de Dios está hecho de agua viva. De allí, el alma, por sí misma, puede dar vida a nuevos cuerpos.

CR: Sí; nosotros también decimos que podemos renacer del agua y del espíritu.

E: Esa es la medicina de la que nuestros maestros hablan también.

CR: ¿Dónde los puedo encontrar?

D: No aquí, en la ruidosa ciudad de Damasco; hay un lugar, un lugar de silencio. El camino hacia ese lugar discurre a través del desierto. Nosotros te podemos ayudar.

E: Que Dios te acompañe. Inshallah.

Fuente: https://www.logon.media/es