Mundo de ensueño

Mundo de ensueño

A veces durante el sueño, puedes darte cuenta de estar soñando

Texto: Joost Drenthe

A veces durante el sueño, puedes darte cuenta de estar soñando y entonces puedes tener un momento de conciencia donde eliges o seguir soñando o volver a la vigilia.

Grandes maestros que tenían conocimiento de otra Naturaleza a menudo denotaban nuestra vida terrenal como ‘el estado de ensoñación’.

Despertad, vosotros que dormís…

Nos enfrentamos a dos impresionantes percepciones si es que lo podemos reconocer.  Primero, que aparentemente hay otra Naturaleza, y segundo, que todas las metas que perseguimos y por las que trabajamos afanosamente podrían ser, para nada real.

Cuando estamos completamente ocupados en pos de estas metas continuamos corriendo y corriendo duramente para mantenernos en el mismo lugar.

Billones de personas viven en su propia idea personal de la realidad. Experimentamos tan diferentemente el mismo mundo porque cada uno vive su vida de ensueño y se aplica a fondo para hacerla realidad.  Y como la gente con el mismo tipo de sueño se junta, crea un sueño colectivo para una realidad colectiva, sabiendo que debe ser la verdad para:

¿No creemos todos lo mismo en nuestro grupo?

Hasta…hasta que tu consciencia invalida tus pensamientos.  Continuar durmiendo y soñando en este mundo es ser inconsciente de otra Naturaleza.  Despertarse en este mundo significa un despertar a la vez en el otro Mundo.  Nuestro sueño más persistente aquí en la tierra es no saber que soñamos.  Poblamos el mundo así como nuestro espacio personal con nuestras creencias, nuestra forma de pensar y afán por un futuro mejor hasta que nos enredamos totalmente en esta ensoñación.

Pero el sueño puede acabar para ti repentinamente –  justo cuando menos te lo esperabas.

De repente cambia la trama del libro de tu vida y el personaje YO se pierde en el camino. ¡Y por extraño que parezca, necesitas perderte para encontrar el Camino!

Una de las pocas certezas que tenemos es que la vida está llena de incertidumbres aunque continuamos manteniendo la ficción de que lo que pensamos sobre la vida es la realidad.  Esto precisamente es lo que mantiene funcionando nuestro mundo ideal – hasta que dejamos de creer nuestros pensamientos y reconocemos la realidad.

De nuevo una sacudida.  ¿En qué clase de realidad vivo si me vuelvo totalmente consciente de este mundo de come-o-serás-comido? ¿Qué sucederá si permito a la cortante realidad actual prevalecer sobre mis pensamientos y suposiciones sobre ella?

Lo que sucederá es que te darás cuenta de estar soñando y algunos volverán apresuradamente a sus sueños.  Convertirán sus sueños una vez más en su realidad desconectando su consciencia y una vez más dando rienda suelta a sus pensamientos sobre la realidad.

Los valientes se detienen y permiten que su asombro eche raíces acompañado por un sentimiento de vacío, futilidad y soledad.  Si somos capaces de ver a través del sueño, este vacío es el prerrequisito para realizarse de un modo muy diferente.

El auténtico despertar tiene lugar cuando nos damos cuenta (lo cual es muy diferente del pensar) que nuestro ser es elaborado por las ideas, creencias y recuerdos y no tiene nada que ver con quien realmente somos interiormente.  Este estado de ego no tiene ninguna identidad real en si mismo sino que originalmente su fin era ser un instrumento del alma.  Pero usurpó el poder.

En esencia el ego es un mecanismo, no una entidad realmente viva y tiene una corteza de resistencia en contra de la dura realidad actual.  Si lo permitiésemos totalmente, el sueño se haría inmediatamente añicos.

Y este mecanismo del ego tiene dos brazos: uno para alejar lo desagradable y otro para captar.  Con estos dos construye su propio mundo ilusorio virtual.  No es de extrañar que los grandes maestros instruyeron  sus alumnos ‘el camino del medio’ imponiendo la neutralidad como condición.

Quizás es hora de empezar a practicar el trabajo del corazón en vez del trabajo arduo del esfuerzo.

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1 comentario
  1. Jonatan Raya Dice:

    Excelente artículo. Me recuerda al libro publicado de Carlos Castaneda “el arte de ensoñar”. Creo firmemente en que interactuamos en una serie de multiversos por la naturaleza del cuerpo mental, el cual despotrica como caballo desbocado saciando los apetitos de los sentidos. Vamos a lo largo de los planos físico, astral y causal tratando de materializar la ilusión.

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