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Conferencia Online: Pitágoras

Conferencia Online: Pitágoras

“(569-475 a. C.) filósofo y matemático griego, considerado como el primer matemático puro. Contribuyó de manera significativa en el avance de la matemática, la geometría y la aritmética. Todo ello a través del desarrollo de las relaciones numéricas y su vibración. la teoría de pesos y medidas, la teoría de la música o la astronomía. Es el fundador de la Escuela pitagórica, una sociedad interesada en medicina, cosmología, filosofía, ética y política, entre otras disciplina.”

 

Pitágoras from Rosacruz Aurea on Vimeo.

EL SILENCIO, MATRIZ DEL ENTENDIMIENTO

El Entendimiento, la Inteligencia, es la percepción de la Conciencia del Alma, el ejercicio del sentido intuitivo, la apertura del oído interior; solamente él puede revelar el sentido vital de toda cosa.

El Silencio es tan necesario al Entendimiento como la matriz al embrión. Su sede está en el espacio cercano al corazón y es el verdadero corazón solar de nuestro cuerpo. Allí es donde hay que escuchar y gestar lo que el Silencio manifieste.

Hay que “escuchar” el Silencio, aunque nada hable  o responda, aunque todo parezca inerte y estúpido.

El Silencio es siempre fecundo, pero su fruto se revela a menudo más allá  del propio Silencio, en los momentos más inesperados.

El Silencio es el pozo en el que “cae” el Universo, el vacío que atrae al Espíritu. Pero la conciencia despertada en esos instantes puede permanecer oscura algún tiempo; el Conocimiento que resulta de ello espera, en el fondo del corazón, su hora para ascender a la superficie; durante esta espera las preocupaciones fútiles corren el riesgo de ahogarlo.

Es necesario aprender a incubar este tesoro, sería excesivo exigir la comprensión inmediata de lo que se concibe durante el corto momento arrancado a los quehaceres diarios.

El sordo presentimiento de alguna verdad será su primer resultado. Reconócela y acógela, pues la duda y la ingratitud frenan todo progreso. Espera pacientemente a que las tenues claridades lleguen a hacerse evidencias; no busques retener mediante  conclusiones mentales prematuras lo que se te presenta, pues dificultarán el desarrollo de la intuición.

Todo conocimiento concebido por el Corazón afluye a la superficie como la crema en la leche, sin ningún esfuerzo de pensamiento: este es el verdadero conocimiento intuitivo.

Posteriormente la inteligencia cerebral puede apropiárselo y enriquecerlo con nociones ya conocidas; éste es el trabajo de traducción de las concepciones intuitivas.

Pero esta traducción exige el hábito de ejercitar el oído interior para escuchar con neutralidad y una dócil impersonalidad las correcciones aportadas por el Conocimiento del Corazón.

Los obstáculos a los progresos del conocimiento intuitivo son:

  • la prisa por los resultados.
  • la imaginación cerebral o emotiva.
  • la intrusión de los pensamientos en la concentración meditativa.
  • la ingratitud o la duda en cuanto a las percepciones intuitivas que no pueden ser todavía comprendidas cerebralmente.
  • la autosatisfacción y la resistencia a constatar los propios errores.

Hay que impregnarse de esta Verdad:

“Todo está en el hombre”, no hay nada en la naturaleza que no esté representado en él; pero además de esta naturaleza contiene dentro de sí, por su condición humana, una semilla de Luz divina que le es dada para hacerla fructificar.

El genio no es más que un desgarro momentáneo en el velo que oculta esta Luz. Este velo es tejido por nuestras rutinas y nuestros prejuicios, nuestras ambiciones, nuestra voluntad personal, nuestras repugnancias, nuestros gustos particulares, la vanidad de nuestra ciencia racional.

La voz de esta Luz es la  Consciencia del Universo. No hay ninguna cuestión que ella no pueda resolver para el hombre que ha roto la cáscara de su Yo.

La percepción de esa voz es proporcional a la sencillez y transparencia de aquél que la escucha.

                        Traducido del libro “L’ouverture du chemin” de Isha Schwaller de Lubicz

Dimensiones de la Vida

Sobre los nuevos paradigmas de la realidad.

Los nuevos modelos de la Física reconocen la existencia de un campo de fuerza unitario que engloba y actúa sobre toda la materia, denominado “Campo unificado” o “Vacío cuántico”.

Un campo se define por la naturaleza de las fuerzas que lo forman, es como una red normalmente no perceptible con los sentidos, pero que se puede constatar su existencia mediante instrumentos y sobre todo por los efectos visibles y medibles que ejerce.

Según la teoría cuántica, a escalas muy pequeñas el espacio no es liso; no es plano ni siquiera en ausencia de materia, sino que está constituido por una “espuma cuántica” turbulenta.  A este espacio se le denomina vacío cuántico, un medio muy dinámico lleno de energía en fluctuación incesante. Se trata de la sustancia que genera todas las cosas sin que ella misma sea generada.

Esta imagen coincide con lo que en las diferentes tradiciones se ha conocido a lo largo de los tiempos como “Eter” “Chi” “Orgón” “Akasha”.

ERVIN LASZLO científico, músico y pensador de nuestros tiempos, (fundador del Club de Budapest e iniciador, junto con el matrimonio japonés Saionji, de la “Declaración de Fuji”) ha desarrollado un nuevo paradigma, el Paradigma Akáshico, armonizando los recientes descubrimientos de la ciencia con la Sabiduría Intemporal.

Laszlo considera el universo como un sistema integral que evoluciona en la interacción de dos dimensiones: una dimensión oculta y otra observable. Las dos están relacionadas entre sí como el cuerpo del agua que forma el océano y las olas que aparecen en su superficie.

Las partículas  y sistemas de partículas de la dimensión observable están influidas por ambas dimensiones,  cada partícula tiene un polo físico a través del cual se ve afectada por otras partículas y un polo mental  a través del cual se ve afectada por la dimensión oculta o Akáshica.

Según E. Laszlo la dimensión Akáshica genera e interconecta todas las cosas. Todas las cosas son parte de esa matriz, y son transmitidas en y por la matriz y por ello afirma que la existencia de las cosas no es una ilusión, que las cosas existen, lo que es una ilusión es considerarlas como separadas de la matriz, como procedentes de la nada.

Este concepto de fuerza matricial y de unidad, es conocido desde hace mucho tiempo por la corriente de saber que denominamos la “Gran Tradición” o la “Enseñanza Universal”.

Según dicha Enseñanza, el Universo entero es un Todo, un Único Cuerpo, un Organismo Universal en el que nada está inanimado, por tanto la Vida está plenamente establecida en los átomos,  y su origen está incluso más allá de lo subatómico, en tanto que Fuerza Vital que todo lo colma.

Ahora bien, ¿qué misterioso fluido o fuerza vital es el que otorga la vida y el movimiento a las formas inertes de los seres vivos, y de dónde procede, cuál es su origen?

Para el Gnosticismo la Vida proviene del Único, a su vez es Una y se manifiesta en la multiplicidad de las formas.

Es decir existe una Causa Primera, un antecedente de energía neutra que permanece en su supremo aspecto esencial, del que emanan innumerables Poderes Creadores que al manifestarse en el tiempo adquieren formas y cualidades finitas.

Todavía más allá de esta Causa Primera se considera la Causa sin Causa, lo Incognoscible, Parabrahman, Tao.

La vida existe dentro de un patrón coherente más allá de nuestros sueños y nuestras elucubraciones.

El universo visible es un sistema creativo en el que el orden y la belleza van más allá de las necesidades de supervivencia, este descubrimiento supone un estímulo para alejarnos de la visión mecanicista del mundo, que separa Espíritu y Materia, y abarcar el aspecto unificador de ambos, el aspecto Alma-Consciencia, eso que se despierta a menudo al estar en contacto silencioso con la Naturaleza.

Los sistemas vivos buscan la armonía a través de su viaje evolutivo.

Pero mientras que el inmenso cosmos, el gran universo, más allá de cualquier representación, prosigue su expansión eterna, la sociedad humana manifiesta una realidad muy compleja, fragmentada y perturbada.

En la ignorancia de las leyes Universales actuamos como una plaga destructiva.

Si queremos encontrar y realizar el verdadero significado de LA VIDA necesitamos tener en cuenta todas sus dimensiones, e integrarlas en la vivencia diaria.

Fuente: Rosacruz Áurea

Sobre el discernimiento espiritual

En su libro “Viveka Chudamani” o “La Joya Suprema del Discernimiento“, Sankara, filósofo monista de la India que vivió en los años 788-820 habla de la necesidad de que el ser humano llegue al conocimiento del verdadero Ser y a la identificación  con él. Para ello es necesario el discernimiento que permite sustraerse a la ilusión. En los versos siguientes explica como la mente racional puede ser el gran obstáculo para que dicha experiencia interior pueda tener lugar:

  1. El órgano interno en forma de mente (Manas) tiene su asiento en los cinco sentidos y también en el cuerpo físico, induciendo de esa forma al ignorante a identificarse con ellos. Pues la mente aunque sólo es un reflejo del Atman, tiende a ejercer completo dominio sobre el Ser, suplantando al Atman que es su verdadera naturaleza.
  2. Aquél que está dominado por la ignorancia vive confundido, dándole a las cosas sin valor un valor que no merecen. La carencia de discernimiento le obliga a confundir la cuerda con la serpiente, sufriendo las consecuencias de la angustia, el miedo y cosas por el estilo. Así pues, has de saber, amigo mío, que el apego y la atadura surgen al considerar las cosas transitorias como reales.
  3. Solamente es libre aquel que puede discernir los objetos de los sentidos y el Ser, que morando dentro de todos los seres permanece separado e inactivo -igual que se puede separar un tallo de hierba de todo el ramillete que le rodea- y sumergiendo todo Eso, permanece en estado de identidad con su Ser.

Efectivamente, el  discernimiento espiritual no es algo que se adquiere por estudiar diversas filosofías, o religiones, aunque dicho estudio nos pueda aportar mucho. El discernimiento espiritual está presente como semilla en el corazón de cada microcosmos, de cada ser humano.

Es la semilla de la Sabiduría que se nos concede para la auto-realización de acuerdo  con el proyecto replegado en el Ser Esencial. Somos nosotros los responsables de crear  las condiciones para que esa semilla germine, florezca y de frutos.

En una Escuela Espiritual como la Rosacruz Aurea encontramos una atmósfera enriquecida espiritualmente que facilita que la semilla del discernimiento se active, pero es cada participante en dicha atmósfera el que ha de hacer los esfuerzos necesarios para que crezca y se desarrolle.

Pues el discernimiento está en relación directa con el Presente, en cada momento se nos “presenta” la necesidad de discernir entre lo real y lo ilusorio, entre lo que favorece el propio desarrollo y lo que lo frena.

La fuente de discernimiento situada en el corazón, ese sensorium, nos aporta más y más  información procedente del Ser  Esencial en la medida en que vamos adoptando una nueva actitud ante la vida y  la consciencia se mantiene abierta al misterio.

3- Preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea

¿Por qué una escuela espiritual?

3- Preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea. from Rosacruz Aurea on Vimeo.

Aquilino Neto, Miembro del Colegio Directivo Internacional del Lectorium Rosicrucianum, nos responde en breves pinceladas algunas de las preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea.

El viaje de Cristian Rosacruz

El conocimiento de Dios no consiste en palabras, ni en un conocimiento meramente especulativo y superficial, sino en un sentimiento vital, consolador y divino; en un placer puro e incontaminado, que se esparce suavemente hasta el corazón, y lo impregna de una indescriptible dulzura celestial.

Johann Arndt (Cristianismo auténtico)

Rosa y CruzEl viaje es el símbolo de un camino interior.

Y todo camino interior es un esfuerzo por volver a encontrar lo perdido, por recordar lo olvidado, por regresar de nuevo a la casa paterna. De ahí que la palabra “religión”, que etimológicamente hace referencia a “religar”, volver a unir, también exprese la idea de “releer”, es decir, volver a leer, recordar lo que hemos olvidado.

Para recorrer este viaje interior, existen tres vías fundamentales: la vía mística, la vía gnóstica, la vía mistérica. Estas tres vías son resumidas con claridad al final del libro T (Liber Theos, o Libro de Dios), que los hermanos encontraron en la mano de Cristián Rosacruz cuando hallaron su tumba:

Ex Deo nascimur

In Iesu morimur

Per Spiritum Sanctum reviviscimus

 

Rosa Robert Fludd250La vía mística es aquélla que encuentra la unión directa con Dios, que lo reconoce en cada ser, en cada criatura, o lo que es lo mismo, que puede expresar: De Dios nacemos.

La vía gnóstica es aquélla que establece un puente entre el aspecto divino y el aspecto humano. Atravesar este puente supone traspasar las puertas de Saturno, entregarte por completo a la naturaleza divina del ser: Morimos en Jesús.

La vía mistérica, la vía de la iniciación, es el aprendizaje que el candidato lleva a cabo en las Escuelas de Sabiduría, a través del cual adquiere el verdadero conocimiento de sí mismo que le capacita para una transformación real del ser: Por el Espíritu Santo revivimos.

Fuente:  Catálogo de la Exposición: 400 años de la Rosacruz en el mundo, (editado por Ediciones Fundación Rosacruz)

La poesía como inspiración del alma

 

Poesía: (del griego ποίησις ‘acción, creación; adopción; fabricación; composición, poesía; poema’ < ποιέω ‘hacer, fabricar; engendrar, dar a luz; obtener; causar; crear’).poesia

En su diccionario de Filosofía, Ferrater Mora alude a la definición de Platón según la cual la poesía es una locura, pero “locura divina”. El poeta es, o puede ser “un ser con alas”, inspirado por la divinidad. Así, la capacidad de poetizar es realmente una gracia, un don. Platón habla también de “poesía” como una actividad creadora en general. El término «poiesis» significa «hacer», en un sentido técnico, y se refiere a todo trabajo artesanal, incluido el que realiza un artista. Tal artista es el ποιητής (poietés) ‘creador, autor; fabricante, artesano; hacedor, legislador; poeta’, entre las múltiples traducciones que otorga la palabra. Consecuentemente, «poiesis» , es un término que alude a la actividad creativa en tanto actividad que otorga existencia a algo que hasta entonces no la tenía.
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Así, la poesía es una imitación, siempre entendida como participación en lo Verdaderamente real. La poesía puede ser con ello una sabiduría representativa de lo intangible.

Cuando el ser humano quiere descubrir las leyes de la naturaleza, en su afán por comprender el mundo en el que habita, investiga los fenómenos que observa a través de a la ciencia. Cuando se pregunta por el sentido de su vida y la razón de su existencia, elabora con su pensamiento conceptos y paradigmas que le acercan cada vez más a la filosofía. Pero cuando descubre, oh maravilla, en sí mismo un principio de eternidad, ni en la filosofía ni en la ciencia encuentra su expresión más certera. Recurre entonces, casi sin remedio, a la poesía. Y esta le brinda, si los hados le acompañan, la posibilidad de conectar y tocar esa eternidad.

Se dice que la Verdad, con mayúsculas, no puede ser escrita ni dicha ni en consecuencia, ser traicionada. Isis permanece siempre tras un velo. Los medios físicos de los que dispone el ser humano son insuficientes para acercarse a ella. La razón se debilita entre pares de opuestos. Los sentidos tienen sus propios límites. Con el lenguaje cotidiano apenas podemos comunicarnos y trasmitir información. Sin embargo, hay que estar preparado para captar la Verdad, para percibirla. Y esta preparación no es un saber que se alcanza a través del estudio y del aprendizaje, sino un Poder que se adquiere mediante el esfuerzo personal, mediante la lucha contra los obstáculos que surgen en uno mismo.

Vivimos para morir. Y en esta vida entonces la poesía no cabe. Crecemos, desarrollamos unas capacidades, interactuamos con nuestros semejantes, buscamos nuestro lugar en el mundo, y finalmente… desaparecemos.

Vivimos para alcanzar la eternidad. Toda nuestra existencia se vuelve entonces una búsqueda, una aspiración. La poesía se convierte en el lenguaje que mejor expresa aquello a lo que aspiramos. Y se produce una batalla interna, entre la naturaleza del mundo que marca un camino cuyo fin ya conocemos y ese principio eterno en nosotros que lucha por salir de su olvido y recuperar su reino.

Dice Amado Nervo en su poema titulado Deidad:

Como duerme la chispa en el guijarro
y la estatua en el barro,
en ti duerme la divinidad.
Tan sólo en un dolor constante y fuerte
al choque, brota de la piedra inerte
el relámpago de la deidad.

No te quejes, por tanto, del destino,
pues lo que en tu interior hay de divino
sólo surge merced a él.
Soporta, si es posible, sonriendo,
la vida que el artista va esculpiendo,
el duro choque del cincel.

¿Qué importan para ti las horas malas,
si cada hora en tus nacientes alas
pone una pluma bella más?
Ya verás al cóndor en plena altura,
ya verás concluida la escultura,
ya verás, alma, ya verás…

Sólo se encuentra el Espíritu con el Espíritu, siguiendo la máxima hermética de “Si no puedes igualarte a Dios, no podrás comprenderlo, pues sólo lo semejante comprende a lo semejante”[1]. Aludiendo a la capacidad creadora que antes mencionábamos de la poesía, podemos decir que es a través de sus palabras como el alma se eleva en la búsqueda de su verdadero espacio y plasma la evidencia de los mundos a los que el ser humano, en su humanidad natural, no puede alcanzar.

Como dice Rilke:
Vivo la vida en círculos crecientes
que se extienden sobre todas las cosas.
Quizá no logre completar el último,
pero voy a intentarlo.
Giro en torno a Dios, esa torre altísima,
a lo largo de los milenios giro.
Y aún no sé lo que soy: si halcón o vendaval,
o soy acaso un gran cántico.

[1] Copenhaver, Brian P., Corpus hermeticum y Asclepio, Madrid, Siruela, 2000

Artículo creado por:  Paula Martínez Gallardo

El legado espiritual de los Cátaros: Entrevista a Eduard Berga

El legado espiritual de los Cátaros: Entrevista a Eduard Berga

La palabra “Cátaro” proviene del griego “Catharos” que quiere decir “puro”. Los Cátaros decían de sí mismos que eran simplemente cristianos y el pueblo los llamaba “bons hommes” o “buenos hombres”. Entre ellos se llamaban “Amici Dei” o “Amigos de Dios”.

En este encuentro con Eduard Berga Salomo hacemos un viaje de mas de 700 años en la historia para sumergirnos en la realidad, filosofía y  legado de esta fraternidad espiritual.