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Sobre el discernimiento espiritual

En su libro “Viveka Chudamani” o “La Joya Suprema del Discernimiento“, Sankara, filósofo monista de la India que vivió en los años 788-820 habla de la necesidad de que el ser humano llegue al conocimiento del verdadero Ser y a la identificación  con él. Para ello es necesario el discernimiento que permite sustraerse a la ilusión. En los versos siguientes explica como la mente racional puede ser el gran obstáculo para que dicha experiencia interior pueda tener lugar:

  1. El órgano interno en forma de mente (Manas) tiene su asiento en los cinco sentidos y también en el cuerpo físico, induciendo de esa forma al ignorante a identificarse con ellos. Pues la mente aunque sólo es un reflejo del Atman, tiende a ejercer completo dominio sobre el Ser, suplantando al Atman que es su verdadera naturaleza.
  2. Aquél que está dominado por la ignorancia vive confundido, dándole a las cosas sin valor un valor que no merecen. La carencia de discernimiento le obliga a confundir la cuerda con la serpiente, sufriendo las consecuencias de la angustia, el miedo y cosas por el estilo. Así pues, has de saber, amigo mío, que el apego y la atadura surgen al considerar las cosas transitorias como reales.
  3. Solamente es libre aquel que puede discernir los objetos de los sentidos y el Ser, que morando dentro de todos los seres permanece separado e inactivo -igual que se puede separar un tallo de hierba de todo el ramillete que le rodea- y sumergiendo todo Eso, permanece en estado de identidad con su Ser.

Efectivamente, el  discernimiento espiritual no es algo que se adquiere por estudiar diversas filosofías, o religiones, aunque dicho estudio nos pueda aportar mucho. El discernimiento espiritual está presente como semilla en el corazón de cada microcosmos, de cada ser humano.

Es la semilla de la Sabiduría que se nos concede para la auto-realización de acuerdo  con el proyecto replegado en el Ser Esencial. Somos nosotros los responsables de crear  las condiciones para que esa semilla germine, florezca y de frutos.

En una Escuela Espiritual como la Rosacruz Aurea encontramos una atmósfera enriquecida espiritualmente que facilita que la semilla del discernimiento se active, pero es cada participante en dicha atmósfera el que ha de hacer los esfuerzos necesarios para que crezca y se desarrolle.

Pues el discernimiento está en relación directa con el Presente, en cada momento se nos “presenta” la necesidad de discernir entre lo real y lo ilusorio, entre lo que favorece el propio desarrollo y lo que lo frena.

La fuente de discernimiento situada en el corazón, ese sensorium, nos aporta más y más  información procedente del Ser  Esencial en la medida en que vamos adoptando una nueva actitud ante la vida y  la consciencia se mantiene abierta al misterio.

Revista pentagrama 4 2017 (Octubre-Diciembre)

NUEVO NÚMERO DE LA REVISTA PENTAGRAMA

Temática:

El mundo: diez mil caminos para expresar la necesidad de la vida.
Los hombres: a la búsqueda de los caminos para vivir.
Los corazones: a la búsqueda de una apertura para encontrar el camino.

Índice de temas:

• Imágenes del mundo
• El lenguaje de la liberación del corazón (Basado en un fragmento extraído del libro XIII del Corpus Hermeticum, Discurso secreto en la montaña)
• “Eleva tu corazón hacia la Luz y conócela”
• Nasiketas y el arte de morir
• Las razones del viaje de Cristián Rosacruz a Damcar y Fez (Ensayo)
• Lemniscata (Símbolo)

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Enfermedad y Curación

Desde un punto de vista espiritual

Vivimos desde nuestro nacimiento, constantemente bajo “la espada de Damocles”: Envejecemos irremisiblemente, y experimentamos que la salud y la enfermedad son tan sólo los dos polos opuestos, y por tanto relativos, que expresan nuestro estado de ser actual como humanidad: un estado completamente inestable, con tendencia natural a la desarmonía que nos deja a menudo en la estacada.

En ocasiones y gracias a la enfermedad, mediante el combate exterior entre las fuerzas que atacan a nuestro organismo y aquellas otras que lo defienden, podemos llegar a tomar consciencia de la inestabilidad de nuestra propia naturaleza interior, lo cual es un paso imprescindible para abrirnos al conocimiento de nuestra verdadera naturaleza divina y eterna.

La enfermedad es el resultado del deterioro del orden y la sincronía entre el ser humano y el cosmos y su naturaleza, y también de la asincronía con el propósito de la inteligencia espiritual implícita en el propio ser.

Este deterioro puede surgir por factores internos o externos.
Los externos son debidos fundamentalmente a la perturbación del medioambiente, del ecosistema, por la agresión constante de la humanidad sobre el cuerpo planetario, que es en definitiva nuestra nodriza.
Los internos son consecuencia del alejamiento con respecto a nuestro verdadero ser, de la ruptura de la relación interior con el ser espiritual subyacente por un comportamiento que conduce en sentido contrario al propósito de la existencia humana.

Cuando por causas externas o internas, se manifiesta una enfermedad, nos vemos en la necesidad de detenernos y buscar una terapia. Las terapias sirven para ayudar al enfermo a restablecer el orden perdido, pero ellas por sí mismas no pueden hacerlo si la causa del desequilibrio es interna.

Ellas pueden reconducir el factor patógeno a un mínimo controlable, y de esta forma considerar que el paciente está curado.

Pero si el paciente se queda ahí y no aprovecha esta ayuda para buscar en sí mismo las causas que le condujeron a esa enfermedad, y a continuación no cambia de actitud o de conducta en la vida para neutralizar esas causas profundas, la enfermedad se replicará tarde o temprano.

Y al respecto es indiferente si la terapia ha sido natural, científica o chamánica.

El agente curativo esencial es la reconexión con el ser espiritual subyacente en nuestro ser.

Por todo ello, para la Rosacruz el remedio supremo a la enfermedad de origen interno es la fuerza espiritual central del ser humano, y la terapia correspondiente sólo es posible cuando el ser humano reconecta con esa Fuente interior, comprende claramente el sentido de su existencia y con una consciencia elevada pone en práctica un comportamiento y una actitud en la vida que restablece la armonía fundamental entre él o ella y el cosmos.

Sobre todo ello esperamos dialogar en nuestra Jornada Rosacruz “Enfermedad y Curación , desde una perspectiva espiritual” que tendrá lugar el próximo 7 de octubre.

Jornada abierta, Enfermedad y Curación

“Enfermedad y Curación, desde una perspectiva espiritual”

Sábado 7 de Octubre 2017

“La enfermedad es un estado inherente al ser humano, nuestra vida nace ya potencialmente enferma. Y ese estado de “enfermedad fundamental” puede manifestarse en cualquier momento de la vida. Mientras ese estado fundamental no se manifiesta, hablamos de “salud”; y llamamos
“enfermedad” cuando dicho estado se expresa en forma de síntomas y le ponemos una etiqueta de tal o cual enfermedad conocida.
La verdadera y definitiva curación significa el restablecimiento del estado original del ser humano a través de un cambio fundamental en su consciencia y la transformación consecuente de sus vehículos. Ello implica a su triple estructura: espiritual, anímica y corporal.”

Esta Jornada abierta Rosacruz, se realizará simultáneamente en todas las sedes Locales de La Rosacruz Áurea en España. (Consultar Sedes)

 

Horario común:

10:30h Presentación de la Jornada
11:00h Primera conferencia
12:00h Coloquio
13:30h Pausa
14:00h Comida ovolacteovegetariana
16:00h Presentación PowerPoint
17:30h Pausa
18:00h Segunda conferencia
19:00h Coloquio
20:00h Conclusiones finales

INSCRIPCIONES
Rellenar el formulario inferior
Fecha límite de inscripción: 30 de Septiembre 2017
Coste 30€ (comida y material incluidos)

para más información: info@rosacruzaurea.org

Inscripción Jornada sobre Educación


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Enfermedad y Curación, desde una perspectiva espiritual from Rosacruz Aurea on Vimeo.

3- Preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea

¿Por qué una escuela espiritual?

3- Preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea. from Rosacruz Aurea on Vimeo.

Aquilino Neto, Miembro del Colegio Directivo Internacional del Lectorium Rosicrucianum, nos responde en breves pinceladas algunas de las preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea.

2- Preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea

¿Cómo es el trabajo de la Rosacruz Áurea?

2- Preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea from Rosacruz Aurea on Vimeo.

Aquilino Neto, Miembro del Colegio Directivo Internacional del Lectorium Rosicrucianum, nos responde en breves pinceladas algunas de las preguntas esenciales sobre La Rosacruz Áurea.

Revista Pentagrama (Abril-Junio 2017)

El verdadero Rosacruz

Ha conquistado tres virtudes esenciales:
· La fe en su propio saber, puesto que confía en la promesa del Rey.
· Una esperanza verdadera, por su conocimiento de la Ley y su reconocimiento de lo bueno en todas las cosas.
· El amor respecto a la justicia; por consiguiente no juzga nunca las faltas de los otros y no pierde su tiempo en habladurías
sobre otros.
Puesto que él sabe que es el instrumento de Dios, nunca alardeará de ello.
Puesto que ha jurado obediencia al Rey interior, sabrá callarse.
Puesto que se esfuerza en cumplir con sus obligaciones y que el desarrollo de su alma se refleja en el exterior, no encontraremos
ninguna perturbación en él.
Puesto que está inclinado a tener una opinión más favorable que desfavorable sobre los otros, buscará lo bueno en todas las cosas.
Sabiendo que cualquier circunstancia puede darle la oportunidad de crecer interiormente, nunca pensará mal de otros.
Siendo él mismo impasible, trata de no influir en otros y no es arrogante.
Al anteponer el bienestar de otros a su propia felicidad, está exento de todo interés personal y libre de egoísmo.

Indice de Artículos

• El Grial en los Pirineos, Antonin Gadal
• La Lámpara maravillosa, Ramón María del Valle Inclán
• Lo Bello y lo Sublime (Ensayo)
• El ojo y el testigo
• El Campo de respiración
• La cruz de Tau

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Hermes y la Gnosis Hermética

Los textos del Corpus Hermeticum fueron escritos en Egipto al final del siglo III, o más bien transcritos por autores desconocidos. Estos textos son parte de una obra mucho más amplia atribuida al personaje mítico de Hermes Trismegistos, que habría vivido alrededor de tres mil años antes de Jesucristo. Los griegos le llamaban Trismegistos; los egipcios, Thot, el tres veces grande.

De hecho, esos textos tienen el mismo origen religioso y filosófico que el neoplatonismo, diversos comentarios de la sabiduría de Jesucristo y diferentes enseñanzas del «gnosticismo». Las múltiples relaciones entre los temas y la naturalidad con la que fueron tratados los contenidos muestran, una y otra vez, hasta qué punto la literatura de esa época forma un todo. Cada escrito aborda las grandes preguntas que preocupaban a los buscadores en la época, e intenta darles respuesta.

Los textos conocidos con el título de Corpus Hermeticum fueron reunidos en una obra en la época cultural del imperio bizantino (395 – 1453). Tras mil años de olvido –en Europa Occidental ya no se conocían estos escritos- en 1460 una copia cayó en manos de comerciantes al servicio de Lorenzo de Médicis. Marsilio Ficino, el animador de la recién fundada Academia de Florencia, debió dejar de traducir las obras de Platón para comenzar enseguida las del Corpus Hermeticum en latín, que fue publicado en 1463. Fue reeditado, al menos, veintidós veces en el siglo siguiente, siendo acogido con mucho entusiasmo.

Los libros fueron divididos en diferentes grupos. El Libro I, Poimandres, habla de una revelación de las cosas esenciales hecha a Hermes cuando Poimandres, el Alma-Espíritu, expresión del Espíritu Universal, se le aparece interiormente. Los ocho siguientes libros (del II al IX) se pueden clasificar con el título de Discurso general, son cortos diálogos o textos que transmiten algunos puntos fundamentales de la filosofía hermética. A continuación, el libro X, La Clave, da una breve idea de los textos del Discurso general. Los cuatro siguientes (libros XI a XIV) entran en los aspectos más místicos de la enseñanza de Hermes, El Espíritu habla a Hermes, El Espíritu que lo penetra todo, La conversación secreta en la montaña, y La carta de Hermes a Asclepios sobre la esencia del Todo. El conjunto se termina con los Aforismos. Una Carta de Asclepios al rey Amón, libro XVI, está probablemente compuesta por tres fragmentos de un escrito más largo.

EL DISCURSO GENERAL

«El discurso general», fue añadido en el año 1505 al Corpus Hermeticum, pero es de fecha anterior y nunca se perdió en Europa del Este. Ya en la Antigüedad fue traducido al latín por Lucio Apuleyo (125- 180, Madaura, Numidia, Norte de África). Su escrito más importante es Metamorfosis, muy difundida en la Edad Media con el título El asno de oro. El libro decimoprimero de esa obra contiene una de las mejores descripciones del culto a Isis en el mundo romano.

Agustín de Hipona cita ampliamente a Asclepios en su obra La ciudad de Dios, citas extraídas de la antigua traducción al latín, y en la Edad Media hasta el Renacimiento circulaban muchas copias de este escrito. Desgraciadamente se perdió el original en griego, aunque se encuentran citas de dicha obra en diferentes fuentes antiguas.

IMPORTANCIA DE LOS ESCRITOS HERMÉTICOS EN LA CULTURA EUROPEA

En el mundo de pensamiento filosófico y en los sistemas escolásticos de la Edad Media tardía de Europa, el Corpus Hermeticum cayó como una bomba. Los padres de las iglesias de los primeros siglos post-cristianos, que defendían con largos discursos su propio punto de vista basándose ampliamente en la literatura hermética, estaban convencidos de que Hermes Trismegistos era un sabio de la época de Moisés. También en el Renacimiento se estaba convencido de que el Corpus Hermeticum había influido en el pensamiento judío y griego, porque fragmentos de origen judío y griego aparecieron en textos herméticos.

En consecuencia se deducía que el Corpus Hermeticum sería la sabiduría más antigua de la humanidad. La filosofía hermética fue considerada como la propia tradición de la sabiduría del origen, y fue equiparada a la sabiduría de Egipto, la cual fue nombrada y elogiada en el segundo libro de Moisés, y en el Timaios de Platón. Por esto, la enseñanza de Hermes apoyó a todos aquellos pensadores que intentaban escapar de la mano del verdugo del pensamiento aristotélico –de la escolástica– que amenazaba con asfixiar el libre desarrollo del alma.

Por un lado, las autoridades espirituales de la época leyeron esas obras con diligencia, como el cardenal Patrizzi que se ocupó de que apareciera una edición completa en Ferrara en 1593, declarando muy alto que esperaba ver que esta enseñanza remplazara a la teología aristotélica de Tomas de Aquino en las escuelas y en los monasterios; por otro lado, un hermetista como Giordano Bruno no pudo escapar a una acusación de herejía y murió en la hoguera en 1600.

La enseñanza de Hermes contribuyó a reintroducir el pensamiento mágico en Europa, porque Hermes también fue conocido por otros caminos como la astrología, la alquimia y la magia. Se argumentaba que, como Hermes había sido un personaje histórico, los Padres de la Iglesia le citaban libremente y, sobre todo, se podía probar que estos escritos estaban en concordancia con las principales aserciones de la Iglesia y, por esto, se podría reconocer, sin ninguna duda, la enseñanza hermética como verdad, como autoridad. Las consecuencias son conocidas: los tiempos aún no estaban maduros. Incluso se puede avanzar que la sensibilidad a lo inexplicable de los hombres de los siglos XV y XVI, así como su auténtica receptividad a las doctrinas herméticas liberadoras, fueron más un inconveniente que una ventaja, por lo que enseguida aparecieron reacciones negativas.

Así pudo ocurrir que, en la nueva definición de cristianismo radical durante la Reforma y la Contrarreforma de los siglos XVI y XVII, fuesen quemados seres humanos por su forma de pensar, que dos siglos antes hubiera sido la más alta expresión de devoción y de fe.

A partir del siglo XVII, las concepciones del hermetismo fueron oficialmente relegadas y olvidadas por el público en general. Los racionalistas del Siglo de las Luces, y el rígido protestantismo, ajustaron sus cuentas tratándolas de supersticiones, y, hasta la mitad del último siglo, ningún universitario ha querido comprometerse ocupándose de estos pseudo-neoplatónicos anticristianos.

Pero, no obstante, el hermetismo no ha desaparecido nunca. Con la alquimia, la astrología y la magia, caminos tan desacreditados, Hermes Trismegistos siguió siendo, desde su descubrimiento en el Oeste, en todos los siglos, un punto de referencia en la búsqueda de una filosofía liberadora. Su presencia, en el universo de Jakob Böhme, en las tradiciones de la Rosacruz y de la Francmasonería, fue sacada a la luz por personalidades como H.P. Blavatsky y G.R.S. Mead.

COMO ES ARRIBA ES ABAJO

La Tabla Esmeralda, corazón de la filosofía hermética, contiene la clave de la antigua obra alquímica: «Lo que está abajo es como lo que está arriba». La interpretación podría ser: se exige que lo que está abajo –la naturaleza que sigue sus propios caminos– sea armonizado con lo que está arriba, el Espíritu.

El mundo de la naturaleza y del hombre está desorganizado, ya no es el reflejo de la armonía y de la belleza del Espíritu. Un proceso alquímico hace retroceder la antigua conciencia natural, despertándose completamente una nueva conciencia centrada en el Espíritu. La Tabla Esmeralda describe este proceso: es necesario esforzarse en extraer lo que es sutil de lo que es grosero.

Fuente: Revista Pentagrama, Rosacruz Áurea y La Gnosis Egipcia Original de Jan van Rijckenborgh

Revista Pentagrama 4 (Octubre-Diciembre 2016)

portada-4-16La sociedad y el trabajo son contrapesos pesados en nuestra búsqueda del equilibrio. En el pensamiento chino este equilibrio depende de la interacción armoniosa entre los cinco elementos en el hombre.
En el curso de un simposio que tuvo lugar en el centro de conferencias de La Rosacruz Áurea de Holanda, Noverosa, Dianne Sommers expuso las correlaciones entre esos elementos y el ser humano así como entre el curso de la vida y la salud.
Jan Scholten completó el tema aportando un nuevo enfoque sobre la efectividad de la tabla periódica de los elementos y su relación con el curso de la vida. En este número de Pentagrama figuran las alocuciones de los dos conferenciantes.
En la misma ola portadora, encontraremos el artículo “Ignoro su nombre” que se refiere al “séptimo capítulo”, el cual debe todavía escribirse.

Y por último un artículo sobre Ramón Llul, que se introduce en su impresionante Obra.
Esperamos que esta edición de Pentagrama pueda contribuir a un justo equilibrio en nuestra vida.

Indice de Artículos:imajen

– El verdadero Ser Humano. Catharose de Petri
– La enfermedad, perturbación del corazón del ser
– La acción de los lantánidos por Jan Scholten
– El arte de sanar en el pensamiento chino por Dianne Sommers
– Comprensión de la razón de ser de la enfermedad
– “Ignoro su nombre”
– Ramón Llull en el VII centenario de su muerte POR José María Gosálbez
– La cruz céltica

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¿Es posible una Tierra sostenible?

planetatierraPoco antes de la segunda guerra mundial, el célebre historiador holandés Johan Huizinga, introdujo la noción de “Homo ludens” (hombre lúdico). Esta noción un tanto recuperada en todos los ámbitos, vuelve al primer plano en estos últimos años con la toma de consciencia de que el hombre es un ser juguetón que posee una creatividad que le es inherente.

El gato juega con el ratón hasta que este último muere exhausto, aun cuando se decepciona cuando lo ve inanimado y sabe que no podrá participar en su juego. Si nos causa placer jugar con otro a la manera del gato, sobrepasamos la medida, salimos de nuestra área de juego. Esto es lo que ocurre a escala planetaria, convertida en el área de juego del gato y el ratón, pues no tomamos en consideración la propia naturaleza de los materiales de juego.

Nuestro juego no es sostenible, pues es destructor. Podemos incluso decir que la noción de comunidad de vida se ha transformado en comunidad de muerte.

Cada año quinientos millones de animales son abatidos, es decir, tantos como habitantes hay en la Unión Europea. Llegaremos incluso a suprimir los bosques tropicales para incrementar todavía más el ganado. Queremos ser los carniceros y los lecheros del mundo. Agotamos los mares y recalentamos el clima con los gases de efecto invernadero, los cuales son producidos principalmente por las compañías ganaderas cuya industria consume la mitad de las reservas mundiales de trigo. Todas estas empresas comerciales tienen un efecto destructor de la vida planetaria, tanto más cuando, en su ceguera, todas se vuelven cada vez más competitivas para mantener una posición líder en el mercado, y así beneficiarse de mayores dividendos. La tierra es el único planeta que nos mantiene con vida y estamos ciegos respecto a nuestra conducta letal.

La cuestión que se plantea ahora es saber si una vida humana sin sufrimiento es posible y si podemos vivir sin que nosotros mismos nos causemos sufrimiento. Dicho de otra manera, convendría preguntarse si no es acaso nuestra propia vida la que frena la gran rueda cósmica.

Desde el punto de vista cósmico, deberíamos poder resonar con la tonalidad fundamental de la tierra absteniéndonos de toda violencia, sin hacer pagar al planeta y su entorno natural la renta exorbitada de nuestras ilimitadas necesidades, de nuestros hábitos nefastos, de nuestros derroches desconsiderados y de los sistemas que ponemos en marcha causando daños irremediables.

La maximización de los beneficios en detrimento de todo y de todos está llegando a un punto crítico. Esto nos fuerza a reflexionar, a gestionar de otra manera nuestro capital de energía vital, que no se realice en detrimento del bien común ni de otros.

¿Cómo se manifestaría en nuplanetatierra2estras almas el valor de una economía sin residuos? Teniendo en cuenta que el alma representa el ser que quiere expresarse en este mundo de manera creativa, con amor y sin dañar la tierra, ésta es una cuestión tan vieja como el mundo. La Antigüedad, Buda, el cristianismo y más recientemente los filósofos tales como Kant y Spinoza respondieron a esta pregunta. Pocas personas saben que los antiguos gnósticos de la tradición hermética dieron también sus respuestas. En el siglo pasado, el gnóstico Jan van Rijckenborgh resumió el proceso energético de forma lapidaria: “Recibirlo todo, abandonarlo todo y así renovarlo todo”.

Es evidentemente un punto de partida revolucionario si entendemos por revolución “renovarlo todo”. Cabe preguntarse si la Tierra espera eso. Los circuitos y los ciclos de la naturaleza virgen son autosuficientes en el equilibrio que mantienen por naturaleza. Esto es lo que sugería el famoso film de Philip Glass, Koyaanisqatsi.

¿Acaso no sería suficiente intentar restablecer el equilibrio? ¿De dónde vendrá la energía para una tal transformación del alma, de la consciencia?

¿No se da la energía vital a los seres humanos de una vez por todas al nacer?

Es difícil creer que se podrá restaurar el equilibrio inicial del planeta después de todos los atentados perpetrados en su contra, sin hablar de los procesos irremediables como la extinción de especies y de organismos. En el mejor de los casos, la mancillada tierra recuperaría su belleza, en cuanto a los hombres, serían colocados ante la deuda colosal de deber evacuar, limpiar o recuperar la gigantesca suma de residuos y objetos inservibles. Las generaciones futuras dirán lo que ocurre en materia de sostenibilidad.

La cuestión principal sigue siendo la del origen de la energía que es capaz de transformarnos.

Los gnósticos de hace dos mil años hablaban del “Pleroma” para evocar la plenitud de energía alma de un orden superior, cual fuente del cosmos, siempre presente y potencialmente accesible a todos. El alma puede beber de esta fuente de la plenitud. Ésta está por doquier siempre a su alcance. El hombre la recibe gratuitamente y, a su vez, tiene la posibilidad de transmitirla, de darla, sin apegarse a ella. Todo lo que se recibe sin contrapartida, bien sea energía, riquezas o amor, debe también transmitirse sin obtener beneficio alguno. ¡Nobleza de alma obliga!

Todo esto arroja una nueva luz, una luz hermética sobre la noción de la riqueza. La verdadera riqueza es la que puede ser ofrecida de manera ilimitada pues procede de una fuente inagotable.

¿Cómo podemos nosotros aproximarnos a esta fuente para conseguir energía? ¡Naturalmente no esperaremos obtenerla agotando los recursos de nuestro planeta! Lo maravilloso y que además no falla es utilizar de manera activa, en una actitud de acogida, el canal de recepción en el centro de nuestro ser, allí donde nuestra alma se conecta con nosotros.

El centro matemático de nuestra propia realidad cósmica, nuestro microcosmos, es también el punto central del cosmos, de la totalidad de nuestro sistema solar y por tanto de la tierra de la que forma parte.

El contenido de nuestra alma desempeña un papel primordial para la transformación de nuestra consciencia, que es la clave para la tierra santa.

Nuestra mentalidad, nuestro comportamiento y nuestra consciencia, nuestra total orientación, todo esto determina nuestra capacidad de recibir la energía de la plenitud, la energía de la renovación que podrá ser distribuida a otros.

Para encontrar la fuente, el Pleroma, hay que entrar en la quietud y así descender a través de nuestro centro hasta el ser más profundo. Desde allí la fuerza se derramará en nuestro corazón.

Ese centro de nuestro ser tiene proporciones cósmicas, y por medio de él somos unidos al planetatierra3sol interior, revelando así que la realidad del mundo es mucho más amplia e inclusiva de lo que podemos imaginar. Una vez que la corriente de energía fluye como el agua, según Hildegarde de Bingen, el cuerpo debe usarla. A Hidelgarde, esto le da una creatividad prolífica en la música, la literatura, la poesía y en muchas otras disciplinas.

Ofrecer a otros la energía del Pleroma tiene un efecto transformador y revolucionario sobre la consciencia. El donante obtiene una especie de consciencia cósmica, tal y como testimonian ciertas obras de esta visionaria mística que habla del carácter eterno y sagrado de la vida. Se percibe la Tierra de manera tan diferente que se puede hablar de la “Nueva Tierra”. La radiación de la vida divina es perceptible en cada cosa.

La visión parte del conjunto, de la integralidad de la vida, “sub specie aeternitas” (bajo su aspecto eterno) como lo expresaba Spinoza. Aun cuando no podamos observarlo con nuestros ojos, esta vida nueva es también una realidad en la Tierra siempre y cuando encontremos la fuente en nuestro ser denominada Tao, Brahma, Dios, etc.

El secreto es que esta fuente divina puede establecer su morada en nosotros y realizar su obra, siempre por intermediación del centro situado en nuestro corazón. Una vez que Tao traza su vía en nosotros y por nosotros, Krishna, el Señor del interior se despierta. Un nacimiento interior tiene lugar, simbólicamente representado como si se produjera en la gruta o el establo de la vida microcósmica. La actividad de este principio interior es purificadora y sostenible, sin ninguna pérdida de energía ni residuos. Pero, ¿podría esta creatividad salirse del área de juegos adaptado a la medida de lo humano?

Si conseguimos conservar lo material a la medida de lo humano, la materia y la Tierra en tanto que zona de juegos, seremos inmensamente ricos.

Fuente: Revista Pentagrama 2-2016, Fundación Rosacruz

El Nychthemeron de Apolonio de Tiana

1ª HoraPortada Nychthemeron_ FINAL

“En la unidad,

los demonios cantan las alabanzas de Dios,

 ellos pierden su maldad y su cólera.”

“Aquél que quiere recorrer el camino de la Gnosis universal debe comenzar por entrar en la Primera Hora. Ésta se refiere al camino de Juan, el que endereza los caminos para el dios en nosotros, el hombre-alma caído.

Los demonios a los que aquí se hace referencia no son los borrosos habitantes del más allá, sino los demonios que existen en cada ser humano. Lo demoníaco es lo malo y lo impuro, lo pecaminoso en el ser humano. Lo demoníaco es la suma negativa de todas las existencias vividas en nuestro microcosmos y que permanecen en nuestro subconsciente como un haz de determinadas tensiones magnéticas.

Así pues, el microcosmos contiene innumerables cargas magnéticas heterogéneas, absorbidas por él en el curso de sus interminables viajes a través de la naturaleza dialéctica; estas cargas provienen de las diversas situaciones vitales, de sentimientos, pensamientos, actos y experiencias. Como comprenderá, cada ser humano está ocupado continuamente en formar nuevas tensiones magnéticas negativas aún latentes.

Así pues, se puede comprender por qué los seres humanos que ven esto en su propio ser hablen de demonios. Son las imágenes de las tensiones magnéticas procedentes del subconsciente, son las tensiones del campo de respiración aural.

¿Por qué hablamos de “subconsciente”? Porque también hay otra conciencia: la conciencia-yo ordinaria. Esta conciencia-yo se desarrolla como la suma de todos los núcleos de conciencia, de todos los átomos que forman su sistema. Ella es alimentada por radiaciones directas de naturaleza sideral que proceden del cosmos que nos rodea. Las nubes demoníacas de las tensiones magnéticas que acabamos de describir no sólo se encuentran en su campo de respiración, sino que le atraviesan, pues forman parte de los cinco fluidos del alma sujetos a la naturaleza y, por consiguiente, también de cada átomo de su ser.

Se puede decir, pues, que en el ser humano no existe únicamente un principio de vida positivo que le hace decir «yo», sino también un apremiante subconsciente, un empuje hacia los abismos del pasado, la multiplicidad de voces de un principio vital negativo, del subconsciente.

Así es como, en todas las épocas, muchos investigadores de la psique humana llegaron a la conclusión de que en el ser humano existen dos yoes: el yo de la conciencia ordinaria y el yo del subconsciente; el yo de la naturaleza corriente y el yo de la naturaleza discordante y demoníaca. Indiscutiblemente todos los seres humanos viven de ambos yoes. En un momento dado, viven del yo ordinario y esto parece normal; en el siguiente instante viven del yo subconsciente, y entonces son considerados anormales. En este caso son empujados por las fuerzas elementales de los tiempos remotos a actos, pensamientos y sentimientos que el yo normal deplora.

Existen seres humanos, muchos seres humanos, que están hasta tal punto dominados por las tensiones magnéticas discordantes, que viven más en lo anormal que en lo normal.

Entonces están poseídos por el demonio y descienden frecuentemente por debajo de las normas de vida establecidas por la sociedad, pues su sistema nervioso ya no puede soportar las tensiones.

A estas personas se les considera como criminales. Aquéllos que les juzgan y condenan, así como quienes están como espectadores, todavía no son dominados por su propio subconsciente, ¡aún no! Su tipo subconsciente no se muestra aún al exterior; sin embargo, al abrigo de los muros de sus casas, tras las paredes de sus habitaciones, dan rienda suelta a sus instintos. Así, todavía pueden conservar un precario equilibrio, simulando ser en su vida pública un ser justo y honrado.

Aquel que, como nacido de la naturaleza, afirma que no proviene del pecado, miente. En esta lóbrega realidad aborda Apolonio de Tiana a sus alumnos.

Apolonio de Tiana coloca a sus alumnos ante la devastadora realidad de la dialéctica, a saber, que cada ser humano es el producto de la totalidad del pasado del microcosmos. El pasado y el presente se entremezclan en dos yoes, el consciente y el subconsciente.

¿Cómo debe comportarse ante esta desconcertante realidad?

¡Usted debe aceptarla! Debe esforzarse por colocar esta compleja maraña de tensiones de todo tipo ante la Gnosis y su luz cuando se eleva la Primera Hora del Nychthemeron.

De este modo, invoca los rayos consoladores y curativos de Belén, en la profunda fe de que solamente de la montaña de esa sublimidad vendrá su salvación. Así, en primer lugar, invoca las verdaderas fuerzas curativas. Y cuando invoca estas fuerzas auxiliadoras y se entrega a estas radiaciones magnéticas, entonces, naturalmente, deberá vivir enteramente de ellas. Junto con estas fuerzas, dice Apolonio de Tiana, debe esforzarse con la mayor seriedad para poder realizar algo de todo ello.

Primeramente, la Gnosis va con usted a juicio, lo que quiere decir que toda la vida y todo el campo de vida, en su complejidad, son atacados por las radiaciones gnósticas.

Esto permite al candidato, en segundo lugar, adquirir un profundo conocimiento de sí mismo. El consciente y el subconsciente son confrontados el uno con el otro. El alumno descubre entonces la causa de las extrañas y divergentes tensiones que dominan frecuentemente su vida, que le arrastran consigo y que frecuentemente adquieren formas tan gigantescas.

Así, el candidato irá superando, en tercer lugar, el desprecio que siente por sí mismo. Para superar esto, es necesario que discierna absolutamente la causa de esta fuerza diabólica paralizante. Pues desentrañar esta causa, a la luz de la Gnosis, significa al mismo tiempo su eliminación. Después de caer en este desprecio de sí mismo, el candidato se encuentra durante mucho tiempo envuelto en una especie de gran vacío donde sólo puede penetrar un frío glaciar. Es la “tierra de nadie” de la soledad.

Por ello, en cuarto lugar, los rayos gnósticos atraviesan este vacío del aislamiento, y la salvación gnóstica penetra finalmente en todos los rincones del microcosmos, de la personalidad y del campo de respiración. Así se van formando en todo el campo de respiración los focos de una nueva fuerza vital. Una nueva esfera magnética comienza a desplegarse.

Un nuevo estado de yo comienza a formarse. El nuevo yo es la síntesis, la unificación del consciente con el subconsciente.

La disonancia se transforma en armonía.

Entonces llega, en quinto lugar, el maravilloso y glorioso momento en que, en esa unificación, han desaparecido las viejas tensiones discordantes y, en la unidad recién nacida, todos los antiguos diablos y demonios cantan las alabanzas del Padre. Todas las resistencias han desaparecido y han perdido su antigua cólera y maldad.

Aquél que emprende esta tarea en la Primera Hora de su Día del Señor, no borra su pasado o su karma, como algunos lo suelen definir, sino que convierte el pasado en algo muy valioso, pues lo convierte en una cámara del tesoro permanente de sabiduría, experiencia y fuerza.

Las tensiones disonantes del pasado, que se agitan y bullen en el ser humano, no proceden tanto de hechos horribles y de pensamientos y actos espantosos sobrevenidos en los siglos pasados pues, en la mayoría de los casos, se trata de cosas, experiencias, problemas y procesos que aún no han sido solucionados, que aún están inacabados, que todavía no han encontrado su culminación. El ser humano se encuentra por tanto ante una tarea que sus ancestros y predecesores no solucionaron.

Cuando, estando en la vida del auto-descubrimiento del verdadero alumnado, deja que la atmósfera gnóstica penetre en todo su ser, entonces, armado con el saber extraído de la cámara del tesoro del pasado, endereza los caminos. Entonces, todo lo que se manifiesta de manera discordante entonará, con todo lo demás, los sonoros cantos de alabanza al dios en usted; todo el pasado se vuelve entonces una ganancia en el presente vivo y será la base de un futuro absolutamente seguro.

En la unidad de las fuerzas naturales, sobre la base del alma-espíritu, todas las fuerzas naturales cantan las alabanzas en honor a Dios. Ellas pierden su maldad y su cólera.

Fuente:El Nychthemeron de Apolonio de Tiana (Comentada por Jan van Rijckenborjh)

Puede acceder al libro aquí: http://tienda.fundacionrosacruz.org/66-el-nychthemeron-de-apolonio-de-tiana-9788487055683.html

Revista Pentagrama 3 (Julio-Septiembre) 2016

portada-3-2016Gustav Meyrink
El escritor de la travesía de los mundos

Los comienzos del siglo XX significaron para Occidente una época extraordinariamente fecunda en la búsqueda de una comprensión más profunda de los mundos invisibles. Una enorme sed por penetrar y conocer esos mundos impulsó a innumerables seres humanos. Surgieron numerosos movimientos y sociedades esotéricas que, de un modo u otro,
intentaron romper la cáscara dentro de la cual el materialismo había encerrado la realidad y abrieron su percepción al universo de lo oculto, lo misterioso y lo invisible.
En medio del bullicio de semejante tormenta espiritual, destaca un artista solitario, libre e independiente, cuya obra es capaz de plasmar con singular fascinación y objetividad las honduras de tales realidades suprasensibles.
Es Gustav Meyrink, a quien está dedicado este número de Pentagrama.

Indice de Artículos:
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  • Introducción a la obra y a la vida de Gustav Meyrink
  • El último límite
  • El no saber, el actuar y la alquimia. ¿Cómo vencer al destino?
  • La cadena de los vivos
  • El Ángel de la Ventana de Occidente. Resumen
  • El Relojero

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